Como asambleísta por Azuay, entregué la condecoración Dr. Vicente Rocafuerte por parte de la Asamblea Nacional a la CORPAC, rindiendo homenaje a los 105 años de ese hito histórico marcado por el primer vuelo de Elia Liut. Este reconocimiento no solo celebra el pasado, sino que exalta la capacidad de Cuenca para trazar su propio rumbo y demostrar que no necesita permisos para progresar.
Nuestra ciudad es un motor indiscutible de desarrollo, cultura y trabajo, y ese espíritu de independencia es el que hoy reafirmamos con orgullo. Cuenca no pide, Cuenca se construye con el esfuerzo de su gente, y desde mi gestión legislativa sigo comprometido en fortalecer esa esperanza que nos impulsa a seguir liderando el crecimiento de nuestra región.
