Este encuentro refleja el cansancio acumulado de quienes sostienen la producción agrícola del país, pero también su firme decisión de luchar por condiciones dignas. Los agricultores exigen ser escuchados, demandan medidas urgentes que garanticen su estabilidad y advierten que no darán un paso atrás en la defensa de sus derechos. Unidos, avanzan con determinación hacia un futuro más justo para el sector rural.