Con mucho orgullo y responsabilidad, les comparto que seré la voz de nuestro país en la II Cumbre Parlamentaria de Cambio Climático y Transición Justa de América Latina y el Caribe, en Brasil.
El cambio climático no es una amenaza del futuro, es una realidad urgente que exige acciones contundentes hoy. Llevar la representación del Ecuador a este espacio internacional es una oportunidad invaluable para posicionar nuestras necesidades y construir soluciones conjuntas.
Desde nuestra provincia sabemos perfectamente cómo nos afecta esta crisis. Los incendios forestales, las lluvias extremas y las inundaciones golpean directamente a nuestras comunidades y destruyen nuestros ecosistemas. No podemos ser simples espectadores ante esta vulnerabilidad.
Esta Cumbre en Brasil representa el espacio idóneo para dejar de lado los esfuerzos aislados y comenzar a construir una agenda común a nivel regional. Nuestro objetivo es claro: necesitamos actuar con verdadera justicia climática y resiliencia.
Loja y todo el país merecen soluciones que sean reales, efectivas y coordinadas internacionalmente. Desde la Asamblea y ahora en este foro internacional, seguiré defendiendo los derechos de la naturaleza y el bienestar de nuestra gente.
Verónica Iñiguez es defensora del ambiente y activista de causas sociales desde hace más de una década. Su trayectoria se ha construido en la articulación entre conocimiento, compromiso social y acción política, con la convicción de que la academia debe participar activamente en la toma de decisiones públicas.
Es PhD en Manejo de la Biodiversidad por la Universidad de Kent (Reino Unido), Máster en Ciencias Ambientales por la Universidad de Zürich (Suiza), Especialista en Liderazgo, Cambio Climático y Ciudades por FLACSO Ecuador, e Ingeniera en Gestión Ambiental por la UTPL. Fue reconocida con el Premio Sacha, 4ta. Edición, Heroína Sacha Unidos, por su compromiso con la defensa de la naturaleza y los derechos de las comunidades.
Desde la política, impulsa una agenda orientada a #Legislar para la vida, promoviendo marcos normativos que fortalezcan la justicia social, la soberanía alimentaria, la resiliencia ecológica y la gobernanza democrática de los bienes comunes. Su propuesta se basa en el diálogo, la participación ciudadana y la construcción colectiva de soluciones para los desafíos sociales y ambientales del país.