Cada 21 de diciembre, coincidiendo con el solsticio, el mundo andino se viste de fiesta para honrar la vida en su estado más puro: la germinación, las semillas, la fuerza de la naturaleza y la energía de la niñez y adolescencia.
Nuestro Ecuador es un país de una riqueza cultural incalculable, y el Kapak Raymi es una prueba vibrante de ello. Esta festividad andina es un acto de profunda gratitud hacia la Pachamama. Pero lo que hace realmente única a esta celebración son sus protagonistas, llenos de misticismo, alegría y un profundo liderazgo social.
La batuta de la celebración la llevan los Wikis. Estos personajes, envueltos en el anonimato detrás de sus máscaras, son el alma de la fiesta. Representan la jocosidad y la travesura, pero no nos equivoquemos: poseen un gran liderazgo y autoridad cultural. El misterio es total, pues nadie sabe quiénes son hasta que finalizan los días de celebración.
Junto a ellos caminan los impresionantes Ajas. Vestidos de pies a cabeza con musgo del páramo y portando imponentes máscaras de venado, su rol es guiar a los sarawis (niños y niñas que representan a las vírgenes del sol). Verlos danzar al ritmo de las bandas de pueblo es un espectáculo donde es imposible quedarse quieto.
¿Sabías que personificar a estos líderes no es un simple pasatiempo? Es una promesa de vida profundamente sagrada. Los Wikis deben cumplir con su rol de manera ininterrumpida durante 12 años, mientras que los Ajas asumen esta responsabilidad por 13 años. ¡Una verdadera muestra de resistencia cultural, fe y devoción a sus raíces!
Una de las maravillas del Kapak Raymi es cómo ha integrado distintas cosmovisiones. En una suerte de hermoso sincretismo, a la fiesta se unen otros "juguetes" o personajes que personifican elementos del pesebre navideño católico, pero con un toque andino inconfundible: pastores bailando junto a representaciones del oso de anteojos, el puma y el cóndor.
Para quienes conocen los detalles de esta tradición, basta con mirar las máscaras de los Wikis para saber de dónde provienen. Por ejemplo, los de San Lucas (parroquia rural del cantón Loja) tienen un estilo muy particular y reconocible. A diferencia de otras zonas de la cordillera ecuatoriana, el Kapak es el Raymi más celebrado e importante para el orgulloso pueblo Saraguro.
Mantener vivas estas tradiciones es mantener viva el alma de nuestra patria. ¡Jatun Kapak Raymi, nos vemos el próximo año!
Verónica Iñiguez es defensora del ambiente y activista de causas sociales desde hace más de una década. Su trayectoria se ha construido en la articulación entre conocimiento, compromiso social y acción política, con la convicción de que la academia debe participar activamente en la toma de decisiones públicas.
Es PhD en Manejo de la Biodiversidad por la Universidad de Kent (Reino Unido), Máster en Ciencias Ambientales por la Universidad de Zürich (Suiza), Especialista en Liderazgo, Cambio Climático y Ciudades por FLACSO Ecuador, e Ingeniera en Gestión Ambiental por la UTPL. Fue reconocida con el Premio Sacha, 4ta. Edición, Heroína Sacha Unidos, por su compromiso con la defensa de la naturaleza y los derechos de las comunidades.
Desde la política, impulsa una agenda orientada a #Legislar para la vida, promoviendo marcos normativos que fortalezcan la justicia social, la soberanía alimentaria, la resiliencia ecológica y la gobernanza democrática de los bienes comunes. Su propuesta se basa en el diálogo, la participación ciudadana y la construcción colectiva de soluciones para los desafíos sociales y ambientales del país.