La ciudad de Panamá fue sede de una nueva jornada de trabajo del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (PARLATINO), organismo que congrega a legisladores de 23 países de América Latina y el Caribe, con el objetivo de fortalecer la integración regional y armonizar marcos normativos en temas estratégicos.
La sesión inaugural, el 26 de marzo, fue presidida por el diputado Rolando González Patricio, presidente del organismo. La sesión reunió a más de 150 parlamentarios de los Parlamentos miembros y Parlamentos Observadores, así como a representantes de organismos internacionales, integrantes del Cuerpo Diplomático acreditado en Panamá e invitados especiales, consolidando a esta Asamblea como un encuentro parlamentario regional relevante.
Los Jefes de delegaciones de Parlamentos Miembros que intervinieron en la primera jornada de la Trigésimo Novena Asamblea del PARLATINO sesión fueron: por Aruba, el senador Alfred Sneek; por San Martín, MP Sarah Wescott-Williams; por Cuba, la diputada Ana Mari Machado; por Colombia la senadora Gloria Florez; por Curazao, el senador Ramón Yung; por Chile senadora Yasna Provoste; por Ecuador, el asambleísta, Pablo Jurado; por México la senadora, Yeidckol Polevnsky; por Nicaragua la asambleísta Arling Alonso; por República Dominicana, el diputado Otoniel Tejeda; por Uruguay, el diputado Mariano Tucci; por Venezuela, el diputado Wilmar Castro Soteldo.
El encuentro, desarrollado en la sede permanente del organismo, reunió a parlamentarios, delegaciones técnicas y representantes institucionales, quienes participaron en comisiones de trabajo, sesiones plenarias y espacios de diálogo político.
Temas clave en la agenda regional
Durante las jornadas se abordaron ejes fundamentales para la región, entre ellos:
Seguridad y lucha contra el crimen organizado, con énfasis en cooperación transnacional
Desarrollo sostenible y cambio climático, orientado a políticas públicas comunes
Integración económica y comercial, con miras a fortalecer mercados regionales
Protección social y derechos ciudadanos, incluyendo inclusión y equidad
Transformación digital y gobernanza tecnológica
Las mesas de trabajo permitieron el intercambio de experiencias legislativas, así como la construcción de propuestas orientadas a generar leyes marco que puedan ser adoptadas por los países miembros.
Participación de Ecuador y rol de Pablo Jurado
En representación de la Asamblea Nacional del Ecuador, participó el asambleísta Pablo Jurado, quien intervino en los espacios de discusión destacando la importancia de fortalecer la cooperación regional frente a desafíos comunes.
Durante su participación, Jurado enfatizó la necesidad de impulsar políticas legislativas articuladas que respondan a problemáticas como la inseguridad, la desigualdad y el impacto del cambio climático en los territorios.
Asimismo, resaltó el valor del PARLATINO como un espacio de diálogo político que permite construir consensos más allá de las diferencias ideológicas, apostando por soluciones integrales para la región.
Resoluciones y compromisos
Como resultado del encuentro, se consolidaron varios compromisos entre los países miembros:
Impulsar la armonización de marcos legales en temas de seguridad y desarrollo
Fortalecer la cooperación parlamentaria regional
Promover iniciativas conjuntas frente a la crisis climática
Generar mecanismos de seguimiento a las propuestas discutidas en comisiones
Estas resoluciones buscan traducirse en acciones concretas en los parlamentos nacionales, con impacto directo en la ciudadanía.
Un espacio clave para la integración
El Parlamento Latinoamericano y Caribeño continúa consolidándose como un escenario estratégico para la articulación política de América Latina y el Caribe, en un contexto marcado por desafíos comunes que exigen respuestas coordinadas.
La participación de Ecuador, a través de sus representantes, reafirma su compromiso con la construcción de una agenda regional basada en el diálogo, la cooperación y el desarrollo sostenible.
Soy Pablo Jurado, nací en Ibarra el 6 de febrero de 1961 y desde entonces mi vida ha estado ligada a esta tierra que tanto quiero: Imbabura. Vengo de una familia honorable, de esas que te enseñan a valorar cada logro y a nunca olvidar de dónde vienes. Me eduqué en el Colegio Teodoro Gómez de la Torre y luego llegué a la Universidad Central del Ecuador, donde me gradué como licenciado en Ciencias de la Información.
Mi primera pasión fue el periodismo. Empecé como periodista deportivo en varias radios de Ibarra y Quito, con la emoción de un joven que soñaba en grande. Después llegaron los diarios El Comercio en Quito y El Norte en Ibarra, donde pude escribir y compartir mis ideas con la gente. Ese amor por la comunicación me llevó incluso a ser presidente del Colegio de Periodistas de Imbabura y de la UNP.
Con el tiempo, la política me encontró. En 1981 me afilié a la Izquierda Democrática y, desde entonces, fui aprendiendo desde abajo: jefe de Relaciones del Municipio de Ibarra, jefe del IECE, consejero alterno, secretario del Consejo Provincial… Cada cargo me enseñó algo distinto, pero todo me reafirmó que lo mío era trabajar por la gente.
La confianza de mis conciudadanos me llevó a ser concejal en 1996 y en 2002, y en ese último periodo me nombraron vicealcalde. En 2004 la vida me regaló un gran honor: ser elegido alcalde de Ibarra. Allí confirmé que gobernar no es mandar, sino escuchar y servir.
Años más tarde, en 2014, hombres y mujeres de Imbabura me eligieron prefecto. Fueron años de mucho trabajo, donde mi prioridad fue abrir caminos, mejorar la vialidad, impulsar proyectos de riego y darle nuevas oportunidades a nuestra provincia. En 2019 volví a recibir el respaldo inmenso en las urnas y, poco después, tuve el privilegio de presidir el Consorcio de Gobiernos Provinciales del Ecuador por dos periodos consecutivos.
Ahora, en 2025, el destino me puso otro reto: ser asambleísta por Imbabura con el Movimiento Construye. Asumo con la misma convicción que me ha acompañado toda la vida: hacer política no es un privilegio, es un compromiso con la gente.
Soy periodista, abogado, magíster en Derecho Constitucional, pero, por encima de todo, soy un ibarreño agradecido, un hombre que nunca olvida que cada paso que ha dado lo debe al cariño, la confianza y la esperanza de su pueblo. Simplemente, soy el amigo Pablo.