Hoy en la Asamblea Nacional, voté a favor de ratificar el texto original de la Ley de Registro, frente a la objeción total presentada por el Ejecutivo, porque el respeto a nuestros sistemas de justicia ancestral no se negocia y debe fortalecerse dentro del marco constitucional.
Respaldé una norma que reconoce y respeta las decisiones de la justicia indígena, especialmente en la resolución de conflictos de tierras e inscripciones, como expresión legítima de nuestros pueblos y de un Estado verdaderamente intercultural.
Seguimos defendiendo los derechos colectivos, la diversidad jurídica y la dignidad de nuestros pueblos.
