En el marco del tratamiento del Proyecto de Ley Orgánica para la Conservación y Protección de Páramos, la Comisión de Biodiversidad de la Asamblea Nacional recibió a Iván Ermes Cisneros, exdirector del Instituto de Ecología y Desarrollo de las Comunidades Andinas, quien expuso la importancia de reconocer la gestión comunitaria como pilar fundamental para la conservación de estos ecosistemas.
Cisneros presentó experiencias concretas de manejo comunitario en páramos andinos, donde, a través de decisiones colectivas, se logró eliminar prácticas como la quema y reducir significativamente el pastoreo. En el caso del páramo de Ato, las comunidades establecieron zonas de protección absoluta —incluyendo fuentes de agua, humedales y bosques— y limitaron la carga ganadera hasta prácticamente eliminarla en las zonas altas.
Estas acciones se complementaron con mejoras productivas en las zonas bajas, como la optimización de sistemas de riego, rehabilitación de infraestructura hídrica y fortalecimiento de la producción agropecuaria. Esta estrategia integral permitió que las comunidades perciban beneficios directos, especialmente en la disponibilidad de agua.
Según los resultados expuestos, la implementación de planes comunitarios permitió estabilizar los caudales hídricos hasta en un 70 % durante épocas secas, evidenciando el impacto positivo del manejo sostenible del páramo.
Asimismo, destacó experiencias organizativas como la del páramo de Ñucanchi Turupamba, en Cayambe, donde siete comunidades gestionan más de 7.000 hectáreas mediante sistemas de control territorial comunitario, incluyendo vigilancia permanente a través de turnos organizados sin remuneración, bajo esquemas de trabajo comunitario.
Cisneros enfatizó que estas prácticas constituyen un ejercicio de derechos colectivos, basados en normas propias, organización comunitaria y control territorial, elementos que deben ser reconocidos y fortalecidos en la legislación. En este sentido, solicitó la inclusión de un capítulo específico en la ley que garantice la gestión comunitaria de páramos, respetando la autonomía, autoridad y sistemas de control de las comunidades, en concordancia con la Constitución y el principio de consulta previa, libre e informada.
Finalmente, se reiteró que las comunidades andinas han sostenido durante décadas la conservación de miles de hectáreas de páramo, contribuyendo a la seguridad hídrica del país. Por ello, se exhortó a los legisladores a incorporar, fortalecer y garantizar la gestión comunitaria como un componente esencial en la nueva ley, en beneficio no solo de las comunidades, sino de toda la sociedad.
RSA