Con profundo respeto, orgullo y emoción participé en el homenaje por los 82 años del Conservatorio Salvador Bustamante Celi.
Más que una institución, fue el lugar donde aprendí que el arte no solo se estudia, sino que se vive con entrega, disciplina y sensibilidad. Parte de lo que soy nació entre sus aulas, sus ensayos y el legado imborrable de sus maestros.