En el encuentro para la conformación de la Sección Nacional del Ecuador para el Foro de Participación Ciudadana de Unasur, el superintendente de Control de Poder de Mercado, Pedro Páez, al exponer sobre la crisis económica y financiera internacional, alternativas, subrayó que la crisis que se da a nivel mundial no es para todos, pues favorece y fortalece a los sectores monopólicos que adquieren mayor concentración del poder económico y político. Por consiguiente, la lucha contra estos monopolios debe ser regional.
Ecuador debe crear un grupo de trabajo para intercambiar experiencias, proponer políticas conjuntas, capacitar y debatir con los ciudadanos, a fin de fortalecer la arquitectura financiera regional para protegernos de los ataques especulativos, de allí que se debe fortalecer el Banco del Sur , el sistema Sucre, el Fondo del Sur para fomentar un comercio suramericano complementario.
Así mismo, urge desarrollar otro tipo de relaciones comerciales con regiones como la Unión Europea, África, Asia, entre otras, asegurar la soberanía alimentaria de la región frente a la especulación, transformar la matriz productiva suramericana, terminar con las condicionalidades del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial.
Recalcó que es necesario impulsar el nuevo tipo de Banca de Desarrollo, con el Banco del Sur, el sistema de compensación de pagos con la moneda fiduciaria regional y la red de banca central, con el Fondo del Sur.
Desafíos regionales
Entre tanto, el ministro Coordinador de Conocimiento y Talento Humano, Guillaume Long, indicó que la participación ciudadana en los procesos de consolidación en la integración regional es fundamental, pues la gran causa de la crisis que atraviesa, por ejemplo la Unión Europea, es la falta de conexión con la ciudadanía.
“Uno de los principales desafíos es construir una mayor institucionalidad de los consejos suramericanos en materia energética, defensa, salud, desarrollo social, infraestructura y planeamiento, economía y finanzas, educación, cultura, ciencia y tecnología, a fin de reducir la dependencia de los gobiernos de turno del proyecto regional”, agregó.
Consideró necesario formular una estrategia de cara a otros esquemas regionales como la CAN y el Mercosur; y, los recientes Celac, Alba, que impida la incidencia en los procesos de integración posliberales, una estrategia de articulación con la nueva banca de desarrollo, así como la construcción de una nueva agenda regional que incluya temas como ciberespionaje, biopiratería, propiedad intelectual.
Subrayó que la participación ciudadana es una prioridad en la política regional donde las nuevas izquierdas latinoamericanas incluyen vigorosamente este aspecto como parte del sentido político de sus proyectos, pues con la creación del Foro de Participación Ciudadna de la Unasur se fortalece la institucionalidad y la legitimidad del proyecto de integración y se afianza la construcción de una ciudadana latinoamericana.
Transparencia y lucha contra la corrupción
Entre tanto, Fernando Cedeño, presidente del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, precisó que la participación del Ecuador en espacios internacionales, en esta materia, ha permitido concienciar el fomento a la transparencia y lucha contra la corrupción, lo cual se ha logrado a través de la gestión de procesos y proyectos que posicionen estos nuevos elementos en las entidades nacionales involucradas y en el marco de las normativas nacional e internacional vigentes.
Recordó que el Foro de Participación Ciudadana de la Unasur se creó el 30 de septiembre de 2012 y constituye un espacio específico y propio para los actores sociales suramericanos. Para ello, el Consejo de Participación Ciudadana aportó con criterios para la formulación de las directrices para su funcionamiento y promovió 12 espacios de deliberación con la ciudadanía en el 2013, en todo el país.
Desafío de civilización
Mientras, Fánder Falconí, autor del libro “Al Sur de las Decisiones”, explicó que ante nuestros ojos existe un gran desafío de integración política, comercial y financiera de la región, para lo cual es necesario reconocer que existe una crisis de civilización, que es mayor que la crisis económica, por tanto, los desafíos políticos, intelectuales, de organización y construcción latinoamericana deben responder a la lógica de la civilización.
La gobernanza internacional no coadyuva a solucionar los problemas acuciantes que tiene la humanidad. Al momento, existe un sistema de gobernanza colapsado y no da abasto a los problemas fundamentales que tiene la humanidad, dijo. Por ello, llamó a buscar alternativas de integración, a través de la diversificación, que evidencien su matriz de producción, conocimiento y genere la posibilidad de no deteriorar los recursos naturales y su base natural, al plantear que se debe recuperar la sustentabilidad política, ambiental y social, así como el pago de la deuda ecológica.
En este taller, los expositores señalaron que si se quiere una integración con rostro humano, progresista, ya que la integración es un medio y el fin es el bienestar entre los pueblos, lo fundamental es el diálogo y la participación de la ciudadanía en la construcción de ejes que apunten a la integración justa y equitativa de todos.
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