La Asamblea Nacional resolvió condenar el hecho de que los estados poseedores de armas nucleares, como Rusia, Estados Unidos, China, Gran Bretaña, Francia y otros que se encuentran en proceso de poseerlas, así como en costosos programas de modernización se vayan en contra del tratado sobre la No Proliferación Nuclear (TNP). Según el texto eso amenaza con polarizar aún más a los estados poseedores y a los no poseedores de armas nucleares.
La propuesta, de iniciativa de la vicepresidenta de la Comisión de Relaciones Internacionales, María Augusta Calle, recibió el respaldo de 82 legisladores de 106 presentes. Este no ha sido un tema fundamental en los medios de comunicación, pero sí debería ser en la conciencia de quienes tenemos algún tipo de decisión. En el mundo hay entre 15 y 20 armas nucleares y el control de la gobernanza mundial está en manos de los que las poseen. En este momento de enorme peligro debería ser también de enorme preocupación, enfatizó la proponente.
El respaldo de los legisladores que intervinieron en el debate fue unánime. Con estos hechos lo que estamos haciendo son acciones de prevención de, por ejemplo, condiciones climáticas que se generan con el uso de estos artefactos; de la reducción de la luz, de la reducción de la producción mundial. Esa es la oportunidad que tenemos, agregó Betty Carrillo. Pensar en una guerra nuclear es pensar en el tormento del mundo entero, en la destrucción de la humanidad. De lo que deberíamos hablar es sobre la disuasión y de la no proliferación de las armas nucleares, agregó René Yandún.
La resolución también recuerda que todas las partes firmantes del tratado sobre la NTP tienen una responsabilidad moral y legal de seguir líneas de acción que protejan a los pueblos de los peligros de las armas nucleares a través de su prohibición y eliminación. También acogió con beneplácito la aprobación de la Asamblea General de las NN UU de la resolución que “exhorta a todos los estados a que identifiquen y apliquen medidas efectivas para colmar el vacío jurídico respecto de la prohibición y la eliminación de las armas nucleares y cooperen con todas las partes interesadas para lograr este objetivo”.
Así mismo, reconoció la resolución que estableció un “grupo de trabajo de composición abierta que se encargue de abordar de manera sustantiva la cuestión de las medidas, disposiciones y normas jurídicas eficaces y concretas, que será necesario adoptar para mantener un mudo sin armas nucleares”.
La Asamblea hace un llamado al gobierno ecuatoriano para que tome todas las medidas posibles para que el grupo de trabajo de composición abierta llegue a conclusiones que aterricen a un comienzo de negociaciones sobre un tratado para la prohibición y la eliminación de las armas nucleares. De igual manera, felicitó a los gobiernos de la CELAC por su fuerte compromiso con el desarme nuclear, sobre todo en su última declaración, de este año en Costa Rica, que ubicó a la Región en la vanguardia de esfuerzos mundiales para lograr un tratado que prohíba las armas nucleares.
Por último exhortó a la CELAC para que en su próxima cumbre en Ecuador, a finales de enero, avance para crear un tratado sobre la prohibición y la eliminación de las armas nucleares y ofrezca un lugar conveniente de la Región para hospedar las futuras negociaciones de tal tratado.
La humanidad tiene en este momento sobre su cabeza un peligro inminente. Toda la cadena norte Estados Unidos, Canadá, Francia, Inglaterra poseen armas nucleares. El problema es que cuando se dé un enfrentamiento no vamos a quedar nadie para hablar. Nuestra región es la más indefensa de la tierra, eso significa que seremos receptores de esta gran debacle que puede suceder, aseveró el parlamentario José Torres.
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