Después de cinco horas de discusión y la intervención de 20 asambleístas, la vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Rosana Alvarado, cerró el segundo debate de los Libros I y II del proyecto de Código del Ambiente. La legisladora suspendió la sesión del Pleno hasta el miércoles 13 diciembre a las 08:30 para continuar el análisis de la propuesta.
En el debate del Libro Preliminar y Primero participaron 13 asambleístas. Aquí los temas que concentraron el debate fueron las competencias de los gobiernos autónomos descentralizados, atribuciones de la Autoridad Nacional Ambiental, derechos de la naturaleza, reconocimiento en materia ambiental de los regímenes especiales de Galápagos y de la Amazonía.
En el debate del Libro II que va desde el artículo 29 al 157 y que se refiere al patrimonio natural intervinieron 20 legisladores. Recordaron el cumplimiento del mandato popular respecto a eliminar los eventos públicos que impliquen la muerte de un animal. Los legisladores coincidieron en que se creen centros de reproducción y conservación de fauna silvestre. La fauna urbana también concentró el debate.
Diego Vintimilla aclaró que bajo ningún concepto los derechos de las personas y de la naturaleza están disociados, pues tienen relación y repercusión directa.
También se mostró partidario de prohibir la experimentación animal para actividades de la industria de los cosméticos. Se puede eliminar progresivamente cualquier tipo de experimentación animal salvo que sea absolutamente indispensable, aseguró.
María Augusta Calle dijo que en la consulta de 2011 el pueblo se pronunció en contra de los espectáculos en los que se da muerte al animal y por lo tanto, por mandato constitucional se debe respetar ese pronunciamiento. También se refirió a la excepción para extracción de las especies silvestres de su hábitat que a su criterio generaría un efecto muy serio contrario a la propia normativa que se va a implementar.
José Torres se sumó a la no caza deportiva, argumentando que es una depredación de las especies inferiores e importantes de la tierra. Señaló que es fundamemtal que el código prevea cómo proteger al mundo microscópico.
Lourdes Tibán al señalar que es importante proteger los derechos de la naturaleza y de los seres vivos, propuso se incluyan los derechos de los territorios que tienen los pueblos indígenas.
Irma Gómez pidió establecer reglas para la protección de especies silvestres en peligro de extinción. Expresó que la conservación de la biodiversidad debe contar con criterios técnicos y la sabiduría de los pueblos locales.
Para Betty Jerez, los conocimientos ancestrales no solo tienen los pueblos indígenas, sino también afros y montubios. Indicó que los toros populares son una tradición, que se comparte en familia.
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