Un grupo de asambleístas que integran la Comisión del Derecho a la Salud, recibió a Wilson Merino, vocero y coordinador nacional de la organización “Acuerdo contra el Cáncer” y a Luis Fernando Verdezoto de la Fundación Ecuatoriana de Cuidados Paliativos, Fecupal. Ellos se refirieron a la iniciativa ciudadana que fue entregada a la Asamblea Nacional el 18 de diciembre pasado y que sugiere crear el Sistema Nacional de Lucha Contra el Cáncer, que articulará a organizaciones privadas y públicas.
“Nosotros hemos articulado los esfuerzos de más de 18 organizaciones sociales, hemos tenido una mirada integral y hay un claro pronunciamiento de miles de ecuatorianos sobre la necesidad de tener este marco normativo”, dijo Wilson Merino, tras señalar que la unión de todos los actores ayudará a combatir la enfermedad.
El cáncer es una enfermedad que no espera, la semana pasada fallecieron 7 niños con cáncer, es una enfermedad larga, difícil, dolorosa y costosa, pero vencible y en ese sentido apelo a la posibilidad de construir grandes consensos entre las organizaciones sociales, prestadores públicos y privados de lucha contra el cáncer, recalcó.
A su parecer no son suficientes los esfuerzo de la Fundación Cecilia Rivadeneira, de Solca, ni del Ministerio de Salud Pública, porque el cáncer es una problemática muy compleja, es la segunda causa de muerte en el país y si no se toman acciones inmediatas para el año 2020, 32 mil ecuatorianos habrán sido diagnosticados con la enfermedad, destruyendo 32 mil hogares y 20 mil ecuatorianos habrán fallecido.
Sostuvo que “mientras en Finlandia el 97 % de los niños se curan para toda la vida, en el Ecuador ni siquiera el 46 % y los niños no mueren porque no hallan hospitales o medicamentos, mueren por la fragilidad del ecosistema, porque no estamos articulados como sociedad”.
El representante de Fecupal sostuvo que “esta es una las pocas iniciativas que la ciudadanía se empodera de un proyecto, que lo convierte en una realidad, que pasa el filtro de más de 11 mil firmas y que ahora está en manos del CAL y que la Comisión de Salud tiene la responsabilidad moral, cívica, ética y patriótica de recibirla”.
Por su lado Jorge Yunda, vicepresidente de la comisión, expresó que el solo hecho de recibir el diagnóstico de una enfermedad catastrófica causa impacto, no solo en la persona, sino, en la familia y que el temor de perder la vida y no poder conseguir los recursos para luchar por la vida, es una responsabilidad de todos.
RSA/pv