Venciendo una serie de obstáculos, duras críticas y hasta estructuras machistas, llegó a convertirse en la primera mujer, en Latinoamérica, en votar en una elección nacional, en 1924, y la primera ecuatoriana en incorporarse como profesional de medicina. Ella es Matilde Hidalgo Navarro de Procel, quien también se identificó como poetiza y activista feminina.
Ya en junio de 1929, el Estado aprobó el sufragio femenino. En virtud de este hecho trascendental en la vida del país, la Asamblea declaró el 9 de junio de cada año como Día Nacional del Voto Femenino, mediante la aprobación de un proyecto de resolución, en diciembre pasado, de iniciativa de la legisladora Gloria Astudillo Loor.
Hoy, justamente, la parlamentaria azuaya, en la sesión 671 del Pleno, destacó la valentía y la lucha incansable de Matilde Hidalgo para defender y consolidar los derechos de las mujeres en la política y en la toma de decisiones. Trajo a la memoria que en 1924, con autoridad y conociendo sus derechos, cumplió la misión de hacer ejercicio democrático de sufragar en elecciones legislativas, a pesar de los intentos de impedir esa acción “por ser mujer”.
Cinco años más tarde, el 09 de junio de 1929, el Ecuador aprobó el voto femenino, expuso, al recordar que fue legítimamente electa diputada, constituyéndose en la primera mujer en la historia del país en lograr tan importante dignidad.
Hay que valorar siempre la gestión de esta dama, oriunda de Loja, quien se abrió espacio en una sociedad cerrada, conservadora y machista; supo que todo era cuestión de decisión y de igualdad de oportunidades. Definió el camino hacia la libertad, igualdad y progreso, resaltó.
La legisladora mencionó que la Asamblea ha dado fuerte impulso a la paridad de género, más aún cuando aprobó un conjunto de reformas al Código de la Democracia, cuyo eje central es darle luz verde para que las listas de candidatos sean encabezadas de manera progresiva en un 50 % por mujeres, hasta el 2025.
Recogiendo el pensamiento de Matilde, aquí estamos comprometidas con el desarrollo del Ecuador, discutiendo los asuntos políticos, construyendo leyes y abriendo difíciles caminos en un mundo que aún tiene el desafío de generar una verdadera igualdad y paridad entre hombres y mujeres. Que esta fecha nos impulse a seguir trabajando para consolidar las bases de un país más justo, equitativo, solidario y que mire al progreso. El cambio si es posible, reflexionó Gloria Astudillo.
La Asamblea Nacional es un referente sobre la presencia y activa participación femenina, pues de 137 legisladores, 54 son mujeres principales y 77 suplentes.
MG/cz