La Comisión de Biodiversidad y Recursos Naturales inició la construcción del informe para segundo debate de la Ley Orgánica de Preservación de Olas Rompientes en el Litoral Ecuatoriano. Con esta finalidad, recibió observaciones de María Cely, directora de la organización One Health Ecuador.
Cely planteó la posibilidad de declarar las olas rompientes como zonas protegidas debido a su importancia en la reproducción de especies como las tortugas marinas. “Cinco especies de tortugas, de las existentes en el mundo, anidan en playas de Guayas, Esmeraldas, Manabí y Santa Elena y las rompientes son esenciales para su orientación y migración”, dijo.
Las construcciones que alteran el curso natural de las olas, dijo, ponen en peligro y alteran el desenvolvimiento normal de las especies y su selección en los sitios de anidación. “Las mareas son importantísimas para la protección de los nidos y las tortugas que eclosionan y se sirven de ellas para llegar al océano, así como para su alimentación, al movilizar nutrientes”.
La invitada consideró que las tortugas que, año tras año, llegan al Ecuador, tienen que enfrentar amenazas antrópicas de todo tipo, siendo la principal la pérdida de su hábitat a causa de la minería ilegal que se lleva la arena de las playas. “Las tortugas son muy sensibles a las vibraciones, por lo que si se encuentran en zonas con maquinaria minera, no podrán anidar, ni completar su ciclo reproductivo”, detalló.
Debido a los riesgos que estas especies enfrentan, se estima que apenas una, de cada 10 mil tortugas que nacen, llegará a ser adulta. De ahí la importancia de proteger sus lugares de anidación y de catalogar a estas zonas como legalmente protegidas, de interés biológico, ecológico, inalterable e intangible.
Por otro lado, Gabriela Cruz, presidenta de la Federación Nacional de Cooperativas Pesqueras del Ecuador (Fenacopec), realizó un breve análisis sobre la urgencia de incluir de forma explícita a la pesca artesanal como actividad de protección prioritaria en las zonas de influencia de las olas rompientes.
Para la autoridad, la ley no aclara el derecho al acceso, la permanencia y el uso de estas zonas para la pesca, lo que podría dar lugar a conflictos en el uso de espacios marítimos y costeros. “Podríamos ser desplazados de las áreas tradicionalmente utilizadas para la pesca, por el sector del turismo deportivo”, planteó.
Previamente, la comisión aprobó el cronograma para la recepción de comparecencias en el marco del análisis a esta iniciativa legal. El documento comprende la recepción de comisiones generales en cinco sesiones, dos adicionales para la comparecencia de autoridades en la materia y mesas técnicas con la finalidad de sistematizar los aportes recibidos, dejando como fecha tentativa para la aprobación del informe en la comisión, el 14 de noviembre de 2025.
CV
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