La Comisión del Derecho al Trabajo y la Seguridad Social inició el análisis del proyecto de Ley Orgánica para los Derechos de Madres y Padres en Duelo Gestacional, Perinatal y Neonatal, presentado por la asambleísta María del Cisne Molina. La propuesta busca reconocer y garantizar, con un enfoque humano y digno, los derechos de las familias que enfrentan la pérdida de un hijo o hija durante el embarazo, el parto o los primeros días de vida.
La iniciativa responde a vacíos normativos evidenciados en el país y a criterios de la Corte Constitucional, que ha señalado la obligación del Estado de proteger la salud física y emocional en estos casos. En Ecuador, miles de familias atraviesan este tipo de pérdidas cada año sin contar con respaldo legal suficiente, especialmente en los ámbitos laboral, sanitario y de acompañamiento psicológico.
La normativa vigente limita las licencias de maternidad y paternidad a nacimientos con vida, lo que deja en situación de vulnerabilidad a quienes enfrentan una pérdida gestacional o neonatal. Al respecto, la Corte Constitucional estableció que la licencia de maternidad no se extingue por la muerte gestacional o neonatal, al ser esencial para la recuperación integral de la mujer durante el puerperio.
El proyecto, denominado “Ley Nicolás”, plantea reconocer el duelo gestacional como una realidad que requiere atención integral, establecer protocolos de atención en salud, garantizar licencias laborales y promover un trato humanizado. Asimismo, busca visibilizar esta problemática y asegurar condiciones dignas para que madres y padres puedan transitar su duelo sin desprotección ni estigmas.
Durante la sesión, la asambleísta María del Cisne Molina explicó que la licencia de maternidad no debe entenderse únicamente como un mecanismo para el cuidado del recién nacido, sino también como un derecho fundamental para la recuperación física y emocional de la madre. Señaló que el parto implica un impacto significativo en la salud de la mujer y que, en casos de pérdida gestacional o neonatal, este tiempo resulta esencial para procesar el duelo.
En este sentido, subrayó que la licencia tiene un doble propósito: proteger tanto al recién nacido como la salud integral de la madre. Por ello, la pérdida del bebé no debería anular el derecho de la mujer a acceder a este periodo de recuperación.
La legisladora destacó que el proyecto tiene objetivos claros: reconocer jurídicamente el duelo gestacional; establecer medidas reales de acompañamiento institucional y sanitario; generar reglas claras en el ámbito laboral; y evitar interpretaciones restrictivas que dependan de la discrecionalidad institucional.
“Frente a una realidad que muchas veces permanece invisibilizada, la Ley Nicolás surge como una respuesta necesaria para brindar respaldo y dignidad a quienes atraviesan la pérdida de un hijo o hija en etapas gestacionales, perinatales y neonatales”, afirmó.
Añadió que la iniciativa no solo tiene un propósito normativo, sino profundamente humano, al reconocer este tipo de duelo como una experiencia legítima que merece atención, respeto y protección. En ese marco, explicó que la ley se estructura como una respuesta integral orientada a cerrar vacíos históricos en la atención al duelo gestacional, perinatal y neonatal, desde una perspectiva de derechos y dignidad.
Con esta iniciativa, la comisión da inicio a un proceso legislativo orientado a saldar una deuda histórica con las familias ecuatorianas, incorporando un enfoque de derechos, salud integral y dignidad humana.
RSA