La Comisión de Desarrollo Económico avanzó en el proceso de fiscalización y control político sobre la presunta existencia de una estructura organizada de corrupción en la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL EP), que habría generado un perjuicio estimado de 300 millones de dólares al Estado ecuatoriano. Para este efecto, comparecieron José Parra, gerente jurídico de CNEL; Evelyn López, gerente de asuntos corporativos; y Johanna Tomalá, gerente comercial encargada de la empresa pública.
Tomalá explicó que el sistema comercial SAP, implementado progresivamente desde 2018 y culminado a inicios de 2025, opera actualmente en las empresas eléctricas de distribución y contempla procesos de refacturación que pueden generar notas de crédito o débito por reclamos de clientes, errores de medición, controles internos o ajustes regulatorios.
Indicó que el procedimiento mantiene varias etapas manuales, lo que ha evidenciado debilidades como alta dependencia del criterio de los usuarios, limitada trazabilidad y escasos controles automatizados, generando riesgos de inconsistencias, fraudes internos, afectaciones a los ingresos institucionales y perjuicios a los usuarios.
Frente a ello, señaló que la administración dispuso el bloqueo temporal de usuarios con privilegios de refacturación, inició auditorías sobre las transacciones ejecutadas y trabaja en la implementación de nuevos controles, alertas automáticas y asignación de roles restringidos, con el propósito de fortalecer la transparencia, supervisión y confiabilidad del sistema de facturación eléctrica.
Por su parte, López informó que desde el área de asuntos corporativos y control interno de CNEL se inició, a comienzos de 2025, un análisis de las pérdidas de energía eléctrica, el cual generó alertas debido al elevado número y monto de notas de crédito registradas en determinadas unidades de negocio.
Detalló que las auditorías detectaron irregularidades principalmente en la unidad de Santa Elena, donde, pese a contar con una menor cantidad de clientes que Guayaquil, se registraban más refacturaciones. Explicó que los hallazgos evidenciaron presuntas manipulaciones, mediante modificaciones injustificadas a las lecturas de medidores antes de la emisión de facturas, reduciendo artificialmente el consumo y el valor a pagar por determinados clientes.
Asimismo, manifestó que posteriormente se emitían notas de crédito sin el debido sustento técnico o documental, afectando los ingresos institucionales. López agregó que estas investigaciones derivaron en auditorías internas, identificación de responsabilidades y renuncias de funcionarios vinculados con los hallazgos detectados.
En tanto, Parra señaló que, a partir de las irregularidades identificadas en los procesos de refacturación de CNEL, se detectó un presunto “modus operandi” que habría beneficiado de manera irregular a terceros mediante refacturaciones injustificadas dentro del sistema comercial.
Finalmente, destacó que ya existen investigaciones fiscales en curso, las cuales continúan fortaleciéndose con la entrega de información y documentación por parte de la empresa pública. Reiteró que estos hechos no pueden quedar en la impunidad y aseguró que se mantendrá la cooperación interinstitucional para determinar responsabilidades y sancionar a los involucrados.
MEV