La Comisión de Transparencia, Participación Ciudadana y Control Social, en el marco del análisis previo a la redacción del informe para segundo debate del proyecto de Ley Orgánica de Agilización Judicial para la Adopción, recibió a Lisette Robles, subsecretaria de Protección Especial del Ministerio de Desarrollo Humano, quien explicó los pasos que se siguen dentro del procedimiento administrativo para la adopción de niñas, niños y adolescentes, de conformidad con la ley.
En este contexto, la funcionaria detalló cada una de las etapas que se cumplen antes y después de la declaratoria de adoptabilidad de un menor de edad. Indicó que los niños, niñas y adolescentes que ingresan al acogimiento institucional, a través de casas debidamente autorizadas, lo hacen de manera temporal, como medida de protección ordenada judicialmente. Por tanto, no se trata de un destino permanente, sino de un puente hacia la reinserción familiar o, de ser posible, hacia la adopción.
Explicó que la población objetivo de este sistema corresponde a niños, niñas y adolescentes de 0 a 17 años en situación de vulnerabilidad y amenaza de vulneración de sus derechos, que pone en riesgo su integridad física, psicológica o sexual, y que no cuentan con un referente en la familia ampliada o extendida que pueda garantizar su atención integral y cuidado inmediato.
Robles recordó que, en el país, el proceso de esclarecimiento legal de la condición de un menor de edad se lleva a cabo a través del Ministerio de Desarrollo Humano, junto con los Jueces Especializados de Niñez y Adolescencia, de conformidad con lo dispuesto en el Código respectivo y con una prelación de medidas previas al acogimiento institucional.
Aseguró que los trámites administrativos, en aplicación de los plazos y términos previstos en la ley, deberían demorar un máximo de nueve meses. Luego viene la fase judicial, en la cual los tiempos son distintos y dependen de otros factores.
Robles reconoció que los principales nudos críticos se concentran en dos aspectos: la verificación de la situación legal del menor de edad y la declaratoria de adoptabilidad. Explicó que, en muchos casos, una vez agotado todo el proceso, aparecen familiares que pretenden hacerse cargo del menor de edad. Además, señaló que algunas personas interesadas en adoptar buscan perfiles específicos, como menores de tez blanca, con determinadas características físicas y hasta cierta edad, lo que complica el desarrollo de los procesos de adopción.
EG