El presidente de la Comisión Nacional de Bioética del Ministerio de Salud Pública, Víctor Pacheco Bastida, explicó que la bioética en la salud pública debería centrarse en la aplicación y diseño de políticas y medidas para la mejora y vigilancia de las poblaciones, asegurando el cumplimiento de los derechos del buen vivir - sumak kawsay.
En la Comisión del Derecho a la Salud, el funcionario, al hacer una reseña de la estructura y funcionamiento de la institución, explicó que los mayores problemas que han identificado en bioética en relación al aérea de la salud pública, se refieren a la aplicación de una política de Estado inefectiva en el cumplimiento del derecho universal a la salud y a la asistencia sanitaria eficaz rentable y de calidad.
Sostuvo que en el afán que el ser humano, tanto individual como colectivamente, viva una existencia digna en la que su libertad de elección determine sus acciones, la salud no debe ser solo ausencia de enfermedad, ni bienestar síquico y físico exclusivamente, sino el uso del potencial humano para modificar la sociedad y el medio.
Si bien la ley obliga a que se dé este tipo de atención, todavía no se logra y es un problema bioético de equidad, porque se refiere a la asignación de recursos a partir de juicios de valor cuestionables.
Se buscó que la comisión que preside, no sea solo sanitaria y médica, sino que participen representantes de otros sectores como por ejemplo de la religión mayoritaria, como es la católica, economistas, antropólogos, sociólogos, enfermeras y médicos.
Dijo que la Comisión de Bioética tiene tres funciones básicas: consultiva, de las organizaciones que la crearon o de distintas instituciones del Estado que necesiten de su apoyo; normativa, a partir de las consultorías que realiza; y, educativa, no solamente para el personal sanitario, sino para la sociedad civil en general.
Informó que la institución está conformada por 15 miembros que fueron seleccionados a través de un concurso abierto a nivel nacional y responden a la necesidad del Ministerio de Salud de crear una comisión nacional de bioética con el apoyo de distintas organizaciones internacionales como la OPS y la Unicef y tiene entre sus funciones la identificación, conocimiento y estudio de aspectos bioéticos presentes en el país y en la emisión de recomendaciones sobre ellos. Esta identificación de los dilemas bioéticos que pueden estar presentes en la salud de los ecuatorianos está orientada a tres aspectos: asistencial; los grandes problemas que tienen compromiso bioéticos en salud pública; y, el relacionado con el proceso de investigación en salud desde la bioética.
La asambleísta, María José Carrión, señaló que es importante la incorporación el Comité de Bioética al Código de la Salud, argumentando que cuando se habla de la bioética se dé la atención integral desde la relación inicial con el paciente, el proceso de atención, la finalización de la atención y la rehabilitación.
La presidenta encargada de la Comisión de la Salud, María Alejandra Vicuña, precisó que “la bioética tiene que ser el elemento conductor en la construcción del Código de Salud, que debe formar parte de la Autoridad Sanitaria Nacional o de una instancia fundamental, pero que no dependa del Ministerio de Salud Pública.
Asistieron a la reunión, el doctor Agustín García, Presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Bioética y miembro de la Comisión de la Salud; doctor Roberto Proaño, médico que trabajó activamente en la Ley de Trasplante; y, Marco García, médico y abogado.
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