El asambleísta Fausto Cayambe, al referirse a la objeción del Ejecutivo al proyecto de reformas a las leyes de Seguridad Social y del Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social para la administración de los fondos complementarios previsionales cerrados, aclaró que la función del interventor es acompañar el proceso y el administrador continuará en sus funciones.
Reiteró que el interventor lo que hace es acompañar el proceso de auditoría hasta cuando la Junta de Regulación Monetaria, una vez que reciba el informe de la auditoría y el informe de la superintendencia de Bancos, defina el cronograma y determine que fondos complementarios van a ser administrados por el Biess.
Sostuvo que las dos objeciones del Ejecutivo son de forma y técnica, en el primer caso se pide se corrija una incoherencia en la enumeración de la disposición para que el Consejo Directivo del BIESS pueda presentar al Consejo Directivo del IESS proyectos de reformas a su ley; efectuar ajustes necesarios a los estudios actuariales para el cumplimiento de las prestaciones complementarias de jubilación u otros, atribución que estaba ya contemplada en el proyecto de ley.
La otra observación, dijo, es evidentemente técnica, en la que en el texto original se había planteado como coadministrador, lo que en términos jurídicos y de acuerdo al Código Monetario que está en vigencia, es interventor, que es la figura correcta que tiene que plantearse.
El legislador comentó que a pedido de varios administradores de los fondos complementarios realizaron una reunión con el Superintendente de Bancos en la que se informó que en el caso de los fondos grandes existirá un interventor y en los fondos pequeños se nombrará un interventor para dos y hasta cuatro fondos complementarios cerrados.
Veedores
Anticipó que esta semana se puede avanzar en conversaciones con el Consejo de Participación Ciudadana para conocer cuando se inicia el proceso para nombrar a los veedores en los fondos. Los partícipes a través de las veedurías intervendrán activamente en todos los procesos, desde las auditorias hasta el traslado de los recursos al Biees.
Código Laboral
En otro tema, expresó que el país vive un momento histórico, en donde las condiciones, exigen un nuevo Código de Trabajo, que actualice la norma vigente de 76 años, con 10 codificaciones y más de 100 reformas que no responde a la realidad laboral ni a los retos del siglo XXI.
“Nosotros queremos una nueva norma, pero las reformas parciales, constituyen un mecanismo para lograr la actualización de un Código Laboral, que aspiramos entregarlo al país al finalizar este mandato”, enfatizó.
Aseguró que se han reunido con el Ministro de Trabajo y lo seguirán haciendo, para en conjunto determinar el procedimiento y los temas que ameriten el caso de reformas urgentes.
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