Este martes 30 de junio de 2015, en la sesión No. 337, el Pleno de la Asamblea Nacional, por pedido de Diego Vintimilla Jarrín, representante de la provincia del Azuay, aprobó un proyecto de resolución de solidaridad con el pueblo de la República de Grecia, que actualmente afronta una crisis económica y financiera.
En el documento, la Legislatura expresa la solidaridad con el pueblo de la República de Grecia y su Gobierno, en estos momentos que se encuentra en un aislamiento al que le ha llevado la Unión Europea, además de la hostilidad del Banco Central Europeo, que ha amenazado con destruir el sistema bancario griego cerrando toda transferencia a sus entidades bancarias.
Saluda la propuesta de Referéndum convocada por el Gobierno de ese país para el día 5 de julio, para que de manera conjunta tanto Gobierno como pueblo, aprueben, de la forma más democrática, los mecanismos para solucionar soberanamente la actual crisis económica.
También, decidió, según el texto resolutivo, enviar un saludo esperanzador y mensaje de aliento para el pueblo y Gobierno griego y augurar la solución inmediata a esta crisis bajo los principios de soberanía, democracia y autodeterminación.
Además, exhorta a las instituciones europeas a encontrar una solución respecto a la situación financiera que atraviesa Grecia, consensuada con su Gobierno, que precautele los legítimos derechos que les asiste a las y los ciudadanos griegos, poniendo los derechos humanos por encima del pago de la deuda.
El asambleísta Vintimilla manifestó que “el pueblo griego se ha hecho acreedor a toda la solidaridad internacional, en un momento en el cual la crisis del imperialismo y la crisis de las derechas internacionales ponen a los ciudadanos en una posición de defensa absoluta de la democracia y de la vida”.
Por otra parte, con 84 votos se archivó el proyecto de Ley Reformatoria de la Ley de Aviación Civil Codificada y de la Ley de Turismo, para la fijación de tarifas aéreas.
A criterio de la Comisión de Régimen Económico, que preparó el respectivo informe, establecer un precio de tarifa única e igual para todos los usuarios, lejos de beneficiar a las personas, podría más bien afectarlas, ya que las tarifas serían mayores a las que se encuentran fijadas actualmente, por tanto, se encarecerían los vuelos para los destinos que no son suficientemente atractivos.
El turismo se podría ver limitado al no poder ofertar pasajes en menores costos y se crearía una situación inflexible que afectaría a las condiciones del mercado en las que se desenvuelven las empresas de transporte aéreo. Sin embargo, la comisión estará pendiente de que las actividades aéreas se desarrollen con normalidad y brinden un mejor servicio al usuario.
GC