El asambleísta Raúl Auquilla, miembro de la Comisión de Relaciones Internacionaes y representante de la provincia de Loja, destacó que “con el trámite y aprobación del proyecto de Ley Orgánica de Movilidad Humana se está haciendo algo muy necesario dentro de la normativa legal que rige el comportamiento del Ecuador y sus ciudadanos”.
Insistió que esta normativa es trascendental, tomando en cuenta que la Ley de Migración y Extranjería data de los años 70, es decir, de hace 45 años atrás. Sin lugar a dudas, las condiciones que originaron la misma eran completamente diferentes a las que actualmente nos encontramos; no ha habido siquiera actualizaciones, ni reformas, por eso, estoy de acuerdo que se trabaje en una nueva ley, agregó.
La propuesta tiene que ser socializada, consensuada, motivo de diferentes tipos de encuentros y debate con todas las personas e instituciones que tengan interés en estos puntos, que aporten desde sus experiencias y conocimientos, a fin de lograr un cuerpo que, por lo menos, en el Ecuador tenga el carácter de universal, sostuvo.
Consideró que los parlamentarios representantes de los compatriotas migrantes deben convertirse en portadores de todos esos procesos de diálogo y conversación y que la Comisión de Relaciones Internacionales tratar de intensificar su acción in situ, para conocer, a cabalidad, cuáles son los problemas que atraviesan y posibles alternativas a implementar.
Expresó que Loja, producto de la sequía de 1968, tiene un alto índice de población migrante que se trasladó al exterior y que fue a formar grandes colonias en ciudades como Santo Domingo de los Tsáchilas, o Nueva Loja, en la Amazonía. Entonces, la migración interna debe ser objeto de profundo análisis en el proyecto, observó.
Advirtió que la movilidad interna produce aglomeración de los sectores suburbanos en las grandes urbes, causando problemas de desabastecimiento de servicios básicos, que son una potencial bomba de tiempo de explosión social.
Habló que el título de la Ley debería ser Orgánica de Movilidad Humana entre el Ecuador y otros países del mundo o incluir un capítulo especial en que se dé un tratamiento preferencial a la movilidad interna de los ciudadanos ecuatorianos.
Además, es indispensable definir soluciones prácticas a favor de las personas retornadas que en muchos casos no encuentran oportunidades de empleo y condiciones favorables para desarrollarse en nuestro país, concluyó Raúl Auquilla.
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