“El conjunto del pueblo ecuatoriano, en base a los principios de equidad, universalidad y solidaridad, libre y voluntariamente, son donantes de órganos y tejidos. Se excluirá a aquellos que en forma exclusiva y personal manifiesten lo contrario. La donación en vida será con consentimiento documentado expreso del donante,” según la propuesta del asambleísta Paco Fierro, en el marco del proyecto de Ley Reformatoria a la Ley de Trasplantes de Órganos y Tejidos, que se encuentra en la Comisión del Derecho a la Salud en el análisis previo a la elaboración del informe para primer debate.Fierro califica como imperiosa la necesidad de modificar esta normativa, ya que de esta manera nos hace sentir más humanos e integrados a un conglomerado que, buscando el beneficio universal, fundamente su accionar en la gratuidad, altruismo y anonimato.
La propuesta de Paco Fierro, presentada el 18 de noviembre del 2009, subraya que la cultura de donación de órganos es de carácter natural, universal y unitario, en la que el hombre es único eje y fin. Por necesidad y cumplimiento irrestricto a los Derechos Humanos, es fundamental que la solidaridad jamás esté en tela de juicio y que se la mantenga como un don preciado e indestructible de las personas.
La donación de órganos está dada por la comprensión y generosidad, bajo el principio del beneficio recíproco y de la utilidad contingente, enfatiza.
Señala que lo excluyente es el no aceptar ser donante, y no es necesario ahondar en razones, para eso debe haber un manifiesto expreso de la voluntad de no ser considerado como tal, y que ese criterio es completamente aceptado, sin réplica, por parte del Estado.
Fierro argumenta que el Ecuador es uno de los países con las tasas más bajas de trasplantes; a diario, en los hospitales públicos y privados de todo el país, hombres, mujeres, niños, ancianos, mueren por no tener acceso a una cirugía de esta naturaleza.
Subraya que la salud es vital para el desarrollo del ser humano, la misma que debe estar catalogada como algo prioritario y ser cuidada en todos los niveles. Una de las grandes falencias en el Ecuador es la falta de donación de órganos, lo que dificulta que las personas puedan llevar una vida normal, acceder a un órgano o tejido y en la mayoría de los casos se deteriora su salud o fallecen, cuando solo depende de la decisión y colaboración del Estado para acudir en su ayuda.
Este proyecto y el presentado por el asambleísta Carlos Velasco sobre el mismo tema, están siendo analizados por los integrantes de la Comisión del Derecho a la Salud, quienes tendrán hasta el 4 de octubre para emitir el respectivo informe.
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