Hace unas semanas, una delegación de habitantes del barrio Bellavista, en Quito, llegó hasta la Comisión de Gobiernos Autónomos para dejar sentada su preocupación por las radio bases de telefonía móvil instaladas en el sector. Ellos adujeron que a raíz de la implementación de los aparatos su calidad de vida bajó de forma drástica. Esto llevó a los asambleístas de la comisión y a personal de la Agencia de Regulación y Control de las Telecomunicaciones (Arcotel) hasta el barrio, para con equipos de medición (foto) demostrar que no existe riesgo de afectaciones a la salud.
Es impresionante, pero un horno de microondas o un teléfono celular como el que tiene usted este momento a su lado, a pesar de no rebasar los límites permisivos de radiación, registran más niveles que una radio base de telefonía celular. Lo constataron los habitantes de Bellavista. "Arcotel es un organismo técnico que tiene los equipos calificados para proteger a la población. No crean que son ustedes contra las multinacionales, pues si hubiera peligro ya lo habríamos detectado”, dijo Ana Proaño de la Torre, directora de la Arcotel.
La tecnología usada en Ecuador es la misma que se registra en cualquier parte del mundo, con la diferencia que en otros países se mimetizan las antenas (esconden con mecanismos adecuados) para que no causen impacto en la vista, pues según explicaron los técnicos de la Arcotel, se trata de un tema visual. “Nosotros para las mediciones de radiación tomamos en cuenta las normas de la Organización Mundial de la Salud y según esa normativa, los índices de las radio bases son 100 veces menores a los permitidos”, dijo Carlos Gallo, director de Control del Espectro Radioeléctrico de Arcotel.
Contradicción
La explicación fue didáctica y al contrario de lo que se piensa, a mayor número de antenas se incrementa la cobertura y disminuye la potencia de las radio bases. Además disminuye la brecha digital y mejora la calidad del servicio. En ningún caso los niveles sobrepasan lo permitido. La contradicción está en que existen sectores en donde piden cobertura de telefonía celular, pero no quieren que se instalen radio bases ni antenas y es por la falta de información sobre el tema, porque la gente se guía por rumores, cuando lo real es que no existe peligro de ningún tipo para la salud humana. A veces en casa estamos más expuestos a mayor radiación que con las antenas.”, insistió Carlos Gallo.
Fausto Terán, vicepresidente de la Comisión de Gobiernos Autónomos, aseguró que en caso de que los habitantes necesiten hacer observaciones, pueden llegar nuevamente a la Comisión, para que reciban la explicación necesaria de parte de los técnicos de Arcotel.
MC/pv