El debate sobre el articulado del Libro IV de las entidades complementarias de seguridad de la Función Ejecutiva y de los gobiernos autónomos descentralizados continuó esta tarde en la Comisión de Relaciones Internacionales. Este análisis se lo realiza antes de elaborar el informe para primer debate. Hoy se estudió sobre la estructura y aspectos específicos de estas entidades. También acudió la asambleísta Verónica Arias para presentar algunas observaciones.
Este libro regulará a las unidades, entidades, instituciones u órganos complementarios de seguridad tanto de la Función Ejecutiva, como de los gobiernos autónomos descentralizados (GAD) para homologar el ingreso, formación, capacitación y ascensos. También se refiere a las estructuras jerarquizadas, sistema disciplinario, promociones, estabilidad y evaluación.
La comisión continuó esta tarde con el título tres del proyecto, relacionado con la estructura de las entidades complementarias de seguridad. Se tuvo como base una matriz elaborada por el equipo asesor de la mesa.
En este título se estudió sobre jerarquía y ascensos, específicamente sobre la rectoría de las entidades del Ejecutivo y de los GAD; la ejecución operativa; el personal directivo; nivel directivo y técnico operativo; el grado; la línea jerárquica; los niveles de gestión; selección a los distintos grados; número de plazas; antigüedad; y, nombramientos.
Así mismo, se debatió el título cuarto sobre los aspectos específicos de cada entidad, como naturaleza, funciones, responsabilidades, estructura directiva, estructura técnica, estructura operativa y régimen disciplinario de los cuerpos de vigilancia aduanera, Comisión de Tránsito del Ecuador, Penitenciaría, de los GAD, Agentes Civiles de Tránsito y Bomberos.
Alcalde como máxima autoridad de policía metropolitana
Por su parte, la asambleísta por Loja Verónica Arias, quien acudió a la comisión para hacer conocer sus criterios, pidió que se precise, con claridad, algunos artículos para que, fundamentalmente, se resguarde la legitimidad que tienen los alcaldes, señalando que son la máxima autoridad de la policía municipal o metropolitana.
“Es necesario establecer que la seguridad pública debe estar organizada en tres niveles: Fuerzas Armadas, encargadas de garantizar la soberanía del Estado; la Policía Nacional, que tiene a su cargo el orden y apoyar las decisiones judiciales; y, la Policía Municipal, que debe garantizar el cumplimiento de ordenanzas y la seguridad en sus territorios. Es fundamental que esté organizada de manera profesional y técnica y no se convierta en un ente de conflictividad interna, que generaría ingobernabilidad y pondría en riesgo la vida de los ciudadanos”, explicó la parlamentaria.
También sugirió que las policías municipales encargadas de la higiene y el ornato, del tránsito y de emergencias no se las establezca de manera separada, a fin de que puedan trabajar de manera coordinada.
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