A partir de las 10:00 de mañana, 14 de julio, la Comisión de Relaciones Internacionales, presidida por María Augusta Calle, debatirá y aprobará el informe respecto del pedido de aprobación de la Convención Internacional contra el Reclutamiento, la Utilización, la Financiación y el Entrenamiento de Mercenarios.
Este instrumento internacional tiene como propósito obligar a los Estados Partes a no recurrir al reclutamiento, utilización, financiación o el entrenamiento de mercenarios, así como de prohibir tales actividades mediante la adopción de medidas legislativas necesarias para garantizar y respetar los derechos humanos.
La Convención fue aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas, sin votación, el 4 de diciembre de 1989, mientras que el 20 de marzo de 2007, el Tribunal Constitucional emitió dictamen favorable de la Convención y la necesidad de aprobación legislativa y en febrero de este año el Secretario General Jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, solicitó a María Augusta Calle, presidenta de la Comisión, revisar el trámite legislativo de la Convención, puesto que han trascurrido 8 años desde el envío del pedido de aprobación.
La Convención sobre mercenarios de 1989, busca solucionar los problemas de índole humanitario derivados de los conflictos armados, regulando la utilización de ciertos métodos o medios de combate. Muchas veces los conflictos o guerras son irremediables, por lo que es muy difícil prevenirlos. En base a esto, el Derecho Internacional Humanitario busca que estos conflictos se realicen de la forma más humanitaria posible, para que no existan grandes consecuencias, por esto surge la necesidad de generar una proporcionalidad entre las partes beligerantes.
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