Lorena Bravo, asambleísta miembro de la Comisión de Desarrollo Económico de la Asamblea Nacional, hizo un balance del uso de dinero electrónico en el país, en los primeros meses de vigencia de la iniciativa. Según explicó, a pesar de la campaña de desprestigio, el mecanismo funciona y se espera que con el pasar de los meses, cada vez más ecuatorianos se inserten en el sistema que busca dinamizar la economía del país.
Para Lorena Bravo, simplemente se trata de un medio de pago, que actualmente muchos países del mundo lo usan con éxito. “En Corea del Sur, incluso el transporte público se paga bajo este mecanismo. Quienes están en una carrera por desvirtuar la iniciativa dicen que es una nueva moneda y no hay nada más falso que eso, porque toda transacción está respaldada con dólar físico, lo que deja sin piso esa postura”, dijo la legisladora.
Para la asambleísta, es una iniciativa que dinamiza cualquier economía que la use de manera correcta, pues se eliminan trabas, porque con el celular se pueden realizar pagos, además de ser una manera segura de realizar transacciones. “El uso de dinero electrónico es voluntario. Es un mecanismo que se incorpora para adherir a la banca a quienes no están bancarizados”, explicó.
Etapa de socialización
Por el momento, el Banco Central del Ecuador (BCE) está en etapa de socialización sobre el uso de dinero electrónico y hasta la fecha existen alrededor de 50 mil cuentas abiertas. Lorena Bravo descartó que con el sistema se debilite la dolarización e hizo hincapié en que la intención es fortalecerla. “El dinero físico pasa de mano en mano y se deteriora. Canjear esos billetes le cuesta al Ecuador millones de dólares y con las transacciones electrónicas se le ahorraría al país esta suma que puede usarse para beneficio masivo”, aseguró.
Cada vez existen más sitios de transacción definidos por el BCE y esos puntos que se cargan en el celular, están respaldados por dinero físico. “Es como usar la tarjeta de débito, si no tiene dólares en su cuenta bancaria, no puede realizar ningún tipo de transacción”..
Lorena Bravo insistió en que la campaña de desprestigio se debe al momento político por el que atraviesa el país, además, aseguró que la banca privada estaba de acuerdo al inicio, pero que ahora, al no ser ellos quienes lideran la iniciativa, se ponen en contra. Todos los bancos pueden ofertar el servicio, por lo que se queda sin argumento la idea de que el BCE quiera monopolizar el mercado”, concluyó.
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