El Libro I incluye un título sobre la estructura de la Policía Nacional. Ahí se encuentra su naturaleza, misión y funciones; las autoridades y órganos competentes; subsistemas, procesos y componentes de gestión. En este último tema se habla de una gestión preventiva que, entre otros mandatos, promoverá también medidas de concienciación para prevenir la discriminación por cualquier motivo y la violencia en contra de las personas. María Augusta Calle, presidenta de la comisión, sugirió que dentro de estos mecanismos se resalte la violencia de género, pues según dijo, debe ser un eje transversal en todo el ámbito de la prevención.
De acuerdo con el documento, esta institución tendrá como misión la protección interna, seguridad ciudadana, mantenimiento del orden público y dentro del ámbito de su competencia, el apoyo a la administración de justicia, en el marco del respeto y protección del libre ejercicio de los derechos y la seguridad de las personas, en el territorio nacional, mediante los subsistemas de prevención, investigación de la infracción e inteligencia antidelincuencial.
En el título dos se norma al personal de la Policía Nacional, su integración, jerarquización y clasificación de las o los servidores policiales; la carrera profesional policial, aspectos generales y ascensos; situación de las y los servidores policiales, referente al servicio activo; y los derechos y obligaciones de las y los servidores públicos. Según el borrador del texto, se establece que los traslados se realizarán de acuerdo con la experiencia, especialización, competencias, habilidades y destrezas del servidor o servidora policial, teniendo en cuenta la estabilidad y unidad familiar.
El Régimen Administrativo Disciplinario se encuentra como título tercero. Regula las faltas administrativas disciplinarias, sanciones y procedimientos, en donde se garantiza el debido proceso. Presentarse al servicio con síntomas de haber ingerido bebidas con contenido alcohólico, sustancias estupefacientes, psicotrópicas, o identificadas como sujetas a fiscalización y control; o consumir dichas sustancias dentro de la institución o mientras porten el uniforme, constituye una falta muy grave, según el documento que se analiza.
LILA/pv