A criterio de la primera vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Viviana Bonilla, el proyecto de Ley que Regula los Actos de Odio y Discriminación en Redes Sociales e Internet debe ser analizado no solo a nivel de la Legislatura, sino a través de un debate nacional. Explicó que se busca regular los mensajes destinados a la discriminación y odio y bajo ninguna circunstancia se coarta la libertad de expresión del ciudadano.
Aclaró que el proyecto puede ser modificado y dijo que esa es la tarea de los legisladores por mandato constitucional y legal. En esta línea, aseguró que el proyecto merece ser discutido y conocido a nivel nacional para escuchar el sentir de la gente. "Solo ahí veremos si vale la pena aprobar o no el proyecto", precisó.
Viviana Bonilla, llamó a los ecuatorianos a debatir el contenido de la norma, pues cree que está orientada a evitar que se cometan estos actos de odio y discrimen. "Hay que entender el hilo conductor del proyecto y no generar mensajes equivocados", dijo.
La asambleísta Soledad Buendía, explicó que el proyecto es de gran importancia para el país. No se trata de regular las cuentas personales de twitter o Facebook, ni impedir que se utilicen estos medios, sino a las empresas que proveen este servicio, es decir, establecer mecanismos que les permita crear alertas para evitar la discriminación, odio y bullying a través de las redes sociales y más aún si es un menor de edad, precisó. "Estos mecanismos de alerta temprana permitirán actuar en protección de las personas", dijo.
Las redes sociales en Ecuador, en algunos casos, son utilizadas por traficantes de personas cuando engañan a las niñas para llevarlas a prostituir a la frontera. Tenemos que evitar eso y establecer mecanismos para protegerlas. Enfatizó que en ningún momento se busca coartar la libertad de expresión, ya que la propuesta no va dirigida a las personas, acotó.
El asambleísta Augusto Espinosa, presidente de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología, subrayó que la propuesta es necesaria y argumentó que los proveedores deberían generar filtros para evitar cuentas falsas o anónimas desde donde se podrían emitir insultos o calumnias. Detrás de las redes sociales debe haber un responsable, es decir, una persona natural o jurídica que asuma la responsabilidad de esos mensajes, agregó. Espinosa añadió que gran parte del mal uso de las redes sociales se debe a la existencia de los trolls del anonimato.
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