José Serrano invita a Parlamentos Latinoamericanos a legislar por la movilidad humana

Sábado, 10 de junio del 2017 - 16:26 Imprimir Elaborado por: Sala de prensa

El presidente de la Legislatura ecuatoriana, José Serrano Salgado, en la Trigésimo Tercera Asamblea General del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), que se efectúa en Panamá, al saludar a los pueblos latinoamericanos y caribeños, centró su discurso en cuatro ejes: la integración regional; la migración, la corrupción como una pandemia mundial que amenaza a nuestras soberanías regionales y la necesidad de legislar a favor de la movilidad humana.

En su mensaje, señaló que la ciudadanía universal es uno de los objetivos a mediano plazo que debemos platearnos, empezando por una ciudadanía única y caribeña. Serrano, al dar a conocer que en Ecuador se aprobó la Ley de Movilidad Humana, propuso crear una normativa pionera que establezca  por primera vez el derecho humano a la movilidad.

En el cónclave, enfatizó que,  para Ecuador la urgencia y el mandato histórico de nuestra región es la integración, tal como lo dictamina el preámbulo de la Constitución, donde se resalta que el pueblo ha decidido construir “un país democrático, comprometido con la integración latinoamericana, la paz y la solidaridad con todos los pueblos de la tierra”. Por tanto, los parlamentarios ecuatorianos acuden al Parlatino, en respuesta a ese mandato, para fortalecer todas nuestras cercanías con los países hermanos y consolidar la cooperación regional frente a los problemas y los desafíos que compartimos.

La migración es un fenómeno evidente que desde el inicio de la humanidad ha formado parte fundamental en el desarrollo de nuestra especie y nuestras culturas. En nuestra región somos un pequeño género humano como nos definía el Libertador Simón Bolívar. Conjugamos todas las migraciones del mundo y albergamos una diversidad cultural que reconocemos como nuestra mayor riqueza, sin lugar a dudas.

Serrano subrayó que a lo largo de nuestra historia hemos recibido migrantes de todas partes del mundo, desde aquellos que llegaron en otros siglos como conquistadores hasta los millones de ciudadanos extraregionales que se enamoraron de nuestra tierra y construyeron allí, en paz y armonía, sus vidas, sus familias con seguridad.

Mencionó que por equidad y justicia debería suponer que los migrantes latinoamericanos y caribeños, reciban en otros países los mismos tratos como son el respeto con garantía de derechos y oportunidades de progreso. Pero todos conocemos la realidad, agregó.

Los aportes que nuestra comunidad ha entregado por décadas y siglos para el desarrollo de países como Estado Unidos, no se contabiliza ni se toma en cuenta, ni tampoco las contribuciones culturales, que no son menos, porque cuando los latinoamericanos y caribeños migramos lo hacemos no por afanes de conquista o dominación, sino por una legítima búsqueda de medios honrados de vida. Decir que los sudacas somos delincuentes, simplemente por trabajar en un país distinto al que nos vio nacer, es ofender a nada más y nada menos que a 625 millones de ciudadanos representados en esta sala, sostuvo.

En Ecuador, dijo, reconocemos el derecho humano de la movilidad como un derecho innato del ser humano y declaramos que ninguna persona puede considerarse ilegal o delincuente por ejercer ese derecho y trasladarse por el mundo.

No es posible que los capitales tengan derecho a la movilidad, pero no las personas. Eso demuestra cómo las políticas y las leyes migratorias en el primer mundo no se fundamentan en principios humanistas o de legitimidad jurídica, sino que están contemplados simplemente en ver a los seres humanos como simples recursos del capital cuyo flujo se puede regular de acuerdo a sus intereses financieros; pero en Ecuador, decimos todo lo contrario, que el fin y el objetivo de las leyes debe ser el ser humano. Eso incluye el bienestar económico, pero teniendo como beneficiarios a las personas y no exclusivamente a sistemas financieros, por ejemplo.

"En este momento de nuestra historia, los espacios interparlamentarios están llamados a ser agentes activos en la defensa de nuestros ciudadanos y en defensa de nuestras democracias. Todos somos conscientes que la integración es la única forma de garantizar nuestra independencia y autodeterminación como naciones", destacó.

Ecuador saluda el diálogo parlamentario de alto nivel que se desarrolla para estos temas a fin de responder con dignidad, soberanía y altura a las vulneraciones de los derechos que sufren nuestros ciudadanos latinoamericanos y caribeños y fortalecer la construcción de un mundo entre naciones iguales.

Corrupción

José Serrano también indicó que otra amenaza a nuestras soberanías regionales y nacionales es la corrupción, es la impunidad fomentada en muchos países por transnacionales. Lamentablemente, la corrupción es también otra forma de forzar la migración de muchos de nuestros compatriotas, pero esa corrupción es inherente a la ambición descontrolada que rige el capital en el siglo XXI. Hoy se la reconoce como una pandemia mundial y no es exclusiva de nuestros países como quieren hacernos creer algunos sectores de la comunicación  que responden a muchos poderes corporativos.

Los parlamentarios tenemos el deber constitucional y moral y por supuesto político de expresarlo con claridad al mundo la vigencia de nuestras instituciones y fortaleza de nuestras democracias, adoptando una postura unificada en torno, por ejemplo, al grave caso de corrupción promovido por la empresa transnacional Odebrecht en nuestra región y en varios países del mundo, comentó.

Recordó que en Ecuador, la Asamblea Nacional que preside aprobó una censura pública a esta empresa, su expulsión sin retorno del país y la reparación integral de los daños causados, así como la muerte civil de los funcionarios públicos que estuvieron a su servicio.

En este marco, invitó a todos los miembros del Parlamento para que se sumen a esta iniciativa parlamentaria para emprender acciones multilaterales conjuntas, coordinadas y en absoluto apego a los propósitos de este espacio regional como son defender la plena vigencia  de la independencia económica y la protección del pleno ejercicio de los derechos humanos de nuestros ciudadanos, en la búsqueda de un mundo donde la justicia, la equidad y la solidaridad sean las leyes fundamentales de la convivencia.

Más que ser una ilusión política debe ser un asunto de supervivencia global donde la única manera que tenemos para garantizar la continuidad de las culturas humanas, es a través de la sostenibilidad de nuestros modelos de desarrollo, soberanía y el manejo institucional de los recursos naturales, económicos de nuestros países. Eso sin lugar a dudas es el contexto que debemos hacer que cobre importancia a nivel global, afirmó la autoridad.

El presidente Serrano, sostuvo que la voz preclara de los encuentros y soluciones pacíficas debe ser la nuestra,  mucho más en una crisis de valores mundiales donde el otro se considera como un enemigo en potencia. Nuestra región es un ejemplo ante el mundo de ser diversos pero iguales en derechos y crecer aprendiendo uno de otros; debemos seguir siendo un ejemplo de región de paz y de unidad en la diversidad, precisó.

Ya lo dijo Simón Bolívar “la libertad del nuevo mundo es la esperanza del universo”; y tal vez nunca como hoy esa frase se transforma en un veredicto de la historia, porque son nuestros pueblos jóvenes y llenos de vida los llamados a restablecer el sentido común y el humanismo en los destinos del planeta y nuestra región.

Estamos comprometidos en este proceso de integración no solo a través de la relación interparlamentaria, sino sobre todo, a través de la relación y la consolidación unitaria de nuestras costumbres, tradiciones y de nuestra historia como pueblos latinoamericanos y caribeños, concluyó el presidente José Serrano, en su intervención en la Trigésimo Tercera Asamblea General del Parlatino, que se desarrolla en Panamá.

JLVN/

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