El Acuerdo entre Ecuador y la Fundación Charles Darwin para el funcionamiento de una estación científica fue suscrito por el Ejecutivo y pasó la evaluación de la Corte Constitucional. Por ahora, resta terminar el análisis del documento en la Comisión de Relaciones Internacionales y aprobar el informe para enviarlo al Pleno, con el objetivo de que sea aprobado. El acuerdo durará 25 años más.
Uno de los temas que se tuvo en cuenta fue el de obtener mayor presencia de estudiantes universitarios y personal ecuatoriano dentro de la estación científica. Además, se pidió que existan cuerpos técnicos específicos que acompañen a las entidades a cargo de la investigación, y que cuenten con asesoría técnica para el seguimiento de la producción investigativa.
Ximena Ponce, de la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Senescyt), explicó que es necesario que exista la obligación absoluta de incluir en las investigaciones a estudiantes nacionales. También que se tenga en cuenta la afiliación de todas las publicaciones al Ecuador. Es necesario aclarar que el Estado es el dueño de las publicaciones y que tiene participación en investigaciones sobre la titularidad y beneficios de la propiedad intelectual.
Patricio Hernández, representante de la Cancillería, aseguró que, para la firma de este acuerdo, el Gobierno ecuatoriano actuó con varias representaciones. El Ministerio de Relaciones Exteriores representa al Estado en la suscripción de este tipo de instrumentos y vela para que se cumplan los puntos que contiene el documento, es decir, es el órgano que orienta, dirige y coordina el trabajo de este tipo de misiones.
Para Hernández, la participación de la Fundación es beneficiosa. En 2016, se incorporaron ajustes que garantizan la soberanía del Estado, como el seguimiento que se hace a las actividades de investigación, la conformación de un directorio de coordinación con varias instancias gubernamentales y la puesta en marcha de un comité asesor científico.
Dos opiniones más
Mario Ruales, viceministro subrogante del Ambiente, sostuvo que el acuerdo es pertinente para sostener y desarrollar la base de conocimientos que sustenta la política de conservación y desarrollo sostenible de las islas. Cree que, de esta forma, se fortalecen las capacidades y se desarrollan mecanismos de capacitación y formación del personal que mantiene el Parque Nacional Galápagos, adscrito a esta Cartera de Estado.
El asambleísta de Galápagos, Washington Paredes, no desconoció la labor que hace la estación científica. Sin embargo, dijo que no existe una relación con la comunidad y aseguró que a pesar de que en los convenios de 1964 y 1992 se deja claro que la Fundación no tiene fines de lucro, ellos mantienen un local de venta de souvenirs traídos de otros países, por lo que pidió que lo que se vende en el sitio, sea hecho con manos locales.
En los próximos días se espera la visita de una subcomisión a la estación científica, mientras tanto, el análisis continuará en el interior de la mesa legislativa.
MC/pv