Anabel Arévalo, representante del Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (Cepam), generó un amplio debate en torno a la propuesta de reforma al Código de la Niñez y la Adolescencia, durante la reunión de la Justicia y Estructura del Estado.
Allí señaló la realidad social de las familias ecuatorianas. Según las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INEC), 6 de cada 10 familias viven situaciones de violencia, a escala nacional: “Este dato es fundamental para tomar decisiones adecuadas en torno a la custodia con respecto a hijos e hijas”, aseguró.
La especialista expuso dos casos de mujeres que han perdido la custodia de sus hijos: “Son ejemplos que retratan la realidad que viven las madres, después de perder a sus hijos, luego de que han sufrido violencia intrafamiliar”.
La guayaquileña Verónica Hurtado, madre de tres hijas, asistió a la Casa de la Asamblea Nacional de Guayaquil para revelar su experiencia. Al denunciar el maltrato que sufría por parte de su expareja terminó el ciclo de violencia intrafamiliar. Decidió separarse del padre de su hija: “Sin embargo, mi expareja ganó la custodia, ya que no podía hacerme cargo de ella económicamente”.
La situación de Verónica Hurtado ayudó a resaltar que la tenencia de hijos e hijas se debe profundizar de forma amplia, con el análisis de psicólogos y especialistas en la materia, que conozcan la dinámica del ámbito emocional de los menores. “Al perder la tenencia de mi hija, se rompió el vínculo emocional. Separar a una familia es matar a la sociedad”, aseguró.
Este caso es similar al de Maribel Abad, quien manifestó que el administrador de justicia necesita una herramienta esencial para determinar la persona apta para el cuidado de los niños y niñas: “Deben realizar una asistencia técnica, a partir de informes de médicos y psicólogos, para el beneficio de los hijos”.
Por su parte, Anabel Arévalo sugirió la creación de un sistema que permita subsanar esta realidad y que garantice el bienestar integral de los menores, “no solo económico sino afectivo y emocional”.
Marcela Aguiñaga, presidenta de la Comisión de Justicia, informó que el debate continuará, a fin de construir un código integral, donde los niños y niñas sean los mayores beneficiarios.
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