“En Ecuador se consumen 10 kilos de carne porcina por persona, por encima del promedio anual de Perú (4 kilos) y Colombia (8 kilos). Por ello, es necesario establecer políticas que aseguren la calidad del producto”, subrayó Jorge Páez, presidente de la Asociación de Porcicultores del Ecuador (ASPE), en la Comisión de Soberanía Alimentaria, dirigida por el asambleísta Ricardo Zambrano, en el marco de la construcción de los proyectos de Ley de Fomento y Desarrollo Agropecuario y de Centros de Faenamiento.
Los porcicultores fueron invitados al organismo legislativo para que expongan la situación que afronta este sector, así como sus propuestas para la elaboración de los proyectos de ley vinculados con las actividades agropecuarias y la producción de cárnicos.
Páez aseguró que este segmento productivo ha crecido notablemente en los últimos 10 años. Sin embargo, se mantienen deficiencias en lo relacionado con los costos de producción, sobre todo frente a países como Colombia y Perú, que se benefician de condiciones más favorables ya que están amparados por tratados de Libre Comercio con Estados Unidos.
Costos de producción
Explicó que el costo de producción del kilo de carne porcina en Ecuador es de 2,62 (dos dólares con sesenta y dos centavos), mientras en los Estados Unidos, donde los productores cuentan con subsidios, el kilo está por 1,60 (un dólar con sesenta centavos), lo cual resta competitividad al producto ecuatoriano, sobre todo si es que se pretende exportar.
Así descrita la situación, se mantiene abierta la posibilidad del contrabando, que afecta a los productores. Por ello, “es necesario que se establezcan políticas públicas orientadas hacia la competitividad y al control sanitario, para garantizar la calidad del producto. Hay que controlar tanto al pequeño, cuanto al mediano y al gran productor”, dijo.
El directivo de los porcicultores se mostró partidario de dictar una Ley de Faenamiento que regule a los camales, tanto públicos cuanto privados, porque una de las características de la producción de cárnicos es el tratamiento de los animales. “Debemos cuidar el bienestar animal, el faenamiento en condiciones de dolor incide en la calidad de la carne”, enfatizó.
Compromiso
De su lado, el titular de la Comisión de Soberanía Alimentaria, Ricardo Zambrano, reiteró el compromiso de la mesa de escuchar a todos los sectores involucrados en la temática y recoger sus planteamientos y recomendaciones en la elaboración de los proyectos relativos al sector agropecuario y el faenamiento, de manera que las leyes aprobadas en la Asamblea respondan a la realidad del país y a las expectativas de los diversos sectores productivos.
EG