Con el proyecto de Ley Orgánica Integral para la Prevención y Erradicación de la Violencia de Género contra la Mujer, la Asamblea aprobará una norma de segunda generación. Es decir, que no oculta la violencia, más bien, amplía su concepto y no la restringe solo al espacio intrafamiliar. El objetivo de estas leyes es profundizar en las causas estructurales y establecer medidas de prevención, sanción, asistencia, protección integral y restitución de derechos.
Así lo especificó Bibiana Aido, representante de la ONU Mujeres en Ecuador. La experta acudió a la Comisión Ocasional que estudia esta iniciativa legal, producto de la unificación de varios proyectos complementarios. Lo importante, según ella, es que coinciden en que las mujeres, en su diversidad, son el sujeto protegido.
Lo que Aido destacó es que con la norma se cumplen algunas de las recomendaciones de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación de la mujer (Cedaw), de la que el país es parte. Como esta, Ecuador ha suscrito al menos otra seis convenciones, declaraciones o planes de acción.
Lo que la Cedaw aconseja es la adopción de una legislación inmediata y la fiscalización sistemática de los casos de violencia desde un enfoque interseccional. De las recomendaciones, el proyecto incorpora, además, el establecimiento de un registro único, que permita trabajar con información confiable para la toma de decisiones.
Se prevé contar que el Plan Nacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres sea fortalecido desde diferentes ámbitos y cuente con presupuestos específicos. Sin embargo, lo que sugiere la Convención y la analista es el fortalecimiento de los centros de acogida para las víctimas, así como las medidas de reparación, en cuanto a su restitución, indemnización, rehabilitación, satisfacción y garantías de no repetición.
En cambio, Joaquín González, representante de la Unicef, invitó a los asambleístas a enfrentar el desafío de contar con un sistema de protección de derechos para los grupos vulnerables, como la niñez, y que, por tanto, debe tener especificidades para cada uno de ellos. Este sistema debería contar con la prevención, atención, reparación, investigación y respuesta.
Según el funcionario internacional, otros de los aspectos que deben tomarse en cuenta es la enseñanza sobre la protección y trabajar en la construcción de una nueva masculinidad.
El Fondo de Promoción de las NN.UU, a través de Mario Vergara, en cambio, pidió unificar la terminología y poner énfasis en la relación que existe entre la violencia sexual y el embarazo no intencionado en adolescentes, situación que crece de una manera alarmante, especialmente, entre niñas de 10 a 14 años.
La preocupación por las mujeres refugiadas la llevo a la mesa Peter Janssen, quien dijo que estas féminas son doblemente víctimas, por la violencia y por su condición de refugiadas. Describió que la falta de documentación les impide acceder a los servicios de protección y solicitó que se tome en cuenta esta realidad en el proyecto de Ley.
La violencia de género está en estado de emergencia
“Existen evidencias científicas y datos suficientes sobre la existencia y magnitud de la violencia”, según Bibiana Aido. Con esas cifras, dijo que “podría decirse que estamos en un estado de emergencia”. Al menos una de cada tres mujeres en el mundo sufre violencia por razones de género y el 38 % de los asesinatos son cometidos por sus parejas.
En promedio se han llegado a contabilizar 83 femicidios al año por país. Así, el número en América Latina y el Caribe en 2015 ascendió a dos mil 500 mujeres, siendo este tipo de violencia la primera causa de muerte de mujeres entre 15 y 44 años en la región. Más de 750 millones de niñas en el planeta contrajeron matrimonio siendo menores.
En el caso de Ecuador, en el 2016 la Fiscalía receptó 12 mil 164 denuncias por violencia sexual, lo que supone 33 denuncias de este tipo por día. La funcionaria explicó que datos de 2011 revelan que siete de cada diez mujeres fue violentada en la niñez y el 33 % ha sido abusada sexualmente en la edad de 5 a 10 años.
LILA/pv