“Lo importante de este proceso es que se ha activado la voz de las trabajadoras y los trabajadores para que sean ellos, desde sus propias realidades, quienes construyan la normativa, en un proceso inédito en la historia”, enfatizó Liliana Durán, presidenta de la Comisión de los Derechos de los Trabajadores y la Seguridad Social, en la apertura de la séptima Mesa de Diálogo para la construcción del nuevo Código Orgánico Integral del Trabajo, en Machala, provincia de El Oro.
Reiteró que no se trata de la socialización de un proyecto de ley, se trata de escuchar las propuestas de las trabajadoras y trabajadores, de los sectores público y privado, de quienes desarrollan actividades laborales de manera autónoma, de aquellos que realizan una actividad productiva, así como de los empresarios, las cámaras y demás actores sociales para, hacia diciembre, iniciar el proceso de elaboración de un proyecto de Código de Trabajo.
Dijo que se aspira, durante el primer trimestre del próximo año, a tener un borrador de Código que será puesto en conocimiento de todos los actores para que expongan sus criterios. Sobre la base de esas observaciones se formulará un proyecto definitivo. “Cuando tengamos el proyecto, volveremos a territorio para decirles: esto es lo que ustedes propusieron y nos digan si están de acuerdo o no con esos contenidos, si hay que incluir algo más o si debemos eliminar algún tema que consideren irrelevante”, añadió.
Puertas abiertas
Entre tanto, Renato Samaniego, director del Trabajo de la Región 7, reiteró que esta secretaría de Estado mantiene las puertas abiertas de forma permanente para consolidar la construcción de un Código de Trabajo que responda a las actuales necesidades del país. “Queremos que este Código nazca de un acuerdo entre las partes, sin perder de vista la razón de ser del derecho laboral, que es la garantía de los derechos de los trabajadores”, subrayó.
Propuestas
Entre los primeros colectivos en intervenir estuvieron los artesanos de Machala, Huaquillas y Santa Rosa; la asociación de personas con discapacidad, los servidores públicos, y los maestros, quienes pusieron énfasis en demandas relacionadas con el reconocimiento del régimen especial para el pago de las remuneraciones. En el caso de los artesanos, considerando que la excepción al pago de décimos, fondos de reserva y utilidades a sus operarios resulta una compensación al aporte que hacen en la preparación de futuros emprendedores, pues reiteraron que sus talleres son verdaderas escuelas para la formación de mano de obra calificada.
Para las personas con discapacidad, aparte de garantizar su derecho al trabajo, el nuevo Código Laboral debe incluir la jubilación especial con un máximo de 25 años de aportes la seguridad social, tomando en cuenta las particularidades del trabajo para este sector social.
Otras inquietudes giraron en torno a la estabilidad laboral, las jornadas de trabajo, la garantía de la organización sindical y el respeto irrestricto a los derechos de la clase laboral.
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