La segunda Feria de Emprendimiento en Territorio se desarrolla, este sábado, en la Plaza Hermano Miguel, sector de San Blas, en la ciudad de Quito, bajo la organización de la Asamblea Nacional.
Más de 30 emprendedores de la rama artesanal y pequeños comerciantes exponen tejidos hechos a mano, bolsos de lana, carteras de cuero, muebles de plástico, alcancías, vajillas de aluminio y vidrio, mochilas personalizadas, camas para mascotas, productos orgánicos de limpieza facial, entre otros artículos reciclables y amigables con la naturaleza. Para el deleite la ciudadanía no faltan las comidas típicas.
En esta ocasión, precisamente, se sumaron los vendedores del Mercado Central con colada morada, morocho, pristiños, sánduches de higos. También se puede adquirir miel de abeja (100% pura y artesanal), jugos de coco, etc.
Muy contentos por mostrar nuestra capacidad
Katiuska Borja, de la Red de Emprendedores, se mostró muy contenta por la iniciativa de la Asamblea Nacional, pues “nos permite socializar nuestros productos y que la gente pueda comprar artículos a precios extremadamente convenientes. Mi línea es la orgánica natural (leche y miel, de célula madre vegetal), todo lo que tiene que ver para el cuidado de la piel, siempre bajo la mística de cuidar el medio ambiente, con productos naturales.
Comentó que muchas veces los múltiples trámites y la falta de recursos limitan el desarrollo de empresas familiares, pero hoy siendo parte de una red de emprendimientos se facilitan las oportunidades, mismas que contribuyen al sostenimiento del hogar. Mis hijos ya no tienen ese chip de graduarse y esperar por un empleo, sino que ya son gente que genera sus propios ingresos con este tipo de trabajo, agregó.
Wilson Miranda, representante del Mercado Central, destacó que a través de estos espacios se reafirma la cultura gastronómica de los platos típicos, lo que atrae el turismo nacional y extranjero.
Fabián Romero, presidente del Boulevard San Blas, coincidió con la opinión de Miranda, en el sentido que esta feria es magnífica para que la población nacional e internacional conozca, de cerca, la habilidad de los artesanos y se deleite consumiendo platos nutritivos y sustanciosos.
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