Alrededor de 100 personas participaron en Azogues en la mesa de diálogo para la construcción del Código del Trabajo. A este encuentro asistieron doce organizaciones. Sus pronunciamientos estuvieron encaminados al respeto de los derechos de los trabajadores amparados en el Código del Trabajo, sobre la estabilidad laboral, la libre sindicalización, pago de horas complementarias, entre otros.
La Comisión de los Derechos de los Trabajadores y Seguridad Social de la Asamblea Nacional, junto al Ministerio del Trabajo, dirige todos los esfuerzos necesarios para que la participación ciudadana sea el eje transversal sobre el que se construya el proyecto de nuevo Código Orgánico Integral del Trabajo.
Hoy es el momento en el que los trabajadores pueden darle un giro a la ley y construirla de abajo hacia arriba, con sus aportes, sugerencias, necesidades y perspectivas, resaltó Liliana Durán, presidenta de la mesa legislativa.
En el marco de la recepción de sugerencias, Iván Salazar, del sindicato del Hospital Homero Castanier, solicitó que las vacantes se llenen bajo el régimen del Código del Trabajo y no sobre la base de la Ley de Servicio Público, para que los sindicatos no desaparezcan.
Indicó que en el caso de su sindicato eran 250 trabajadores. Por la jubilación de varios de sus compañeros quedaron 160 y las vacantes no se pueden llenar, a la vez que aseveró que para garantizar la organización sindical se requiere estabilidad laboral.
Fabián Calle, del Comité de Trabajadores de Industrias Guapán, pidió que se respeten las disposicions legales para indemnizar por despido intempestivo y que se consideren las condiciones ambientales de contaminación en las que laboran los trabajadores cementeros.
Horacio Giler, del Sindicato de Trabajadores de la Prefectura del Cañar, demandó por el amparo del Código del Trabajo. El argumento utilizado es que las personas que ingresan no tienen los mismos derechos que los trabajadores antiguos.
Indicó que el nuevo obrero que ingresa como operador de una máquina que abre caminos en las comunidades muy lejanas para dar felicidad al campesino, gana un sueldo de 520 dólares y no tiene subsistencia ni alimentación, “lo que es un golpe duro al trabajador porque no les alcanza para vivir”.
Del Grupo de Guardias, Lenín Contreras, solicitó regular a las empresas de seguridad, de modo que sean revisados sus salarios, ya que, actualmente, sus ingresos llegan hasta 480 incluído décimo tercer y décimo cuarto sueldos. También propuso que se respete la jornada de trabajo de 8 horas diarias y dos días de descanso a la semana y se les reconozca el pago de horas extras y complementarias.
Mientras que Santiago Sánchez, docente de la Universidad Católica de Cuenca, extensión Azogues, hizo tres propuestas: la primera se relaciona con la inserción laboral de las personas adultas mayores; la otra, regulación específica de lo que es el servicio de seguridad industrial para los trabajadores; y la última atinente al contrato indefinido de trabajo.
Entre las organizaciones que participaron en esta mesa de diálogo constan: Comité de Empresa de los Trabajadores Auxiliares del Ministerio de Educación, Unión Provincial de Cooperativas y Comunas de Cañar, Celec, Sindicato de Trabajadores del Hospital Homero Castanier, Comité de Trabajadores de Industria Guapán, Frente Indígena del Cañar, Sindicato de Trabajadores de la Prefectura, Grupo de Guardias, Junta Nacional del Artesano, transportistas, docentes de la Universidad Católica de Cuenca Extensión Azogues y comerciantes de la Plaza San Francisco de Cuenca.
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