Crucé fronteras en circunstancias riesgosas en busca de mejores días, cuando era muy joven. Viví en carne propia la vulnerabilidad y peligro que tienen nuestros compatriotas al intentar cruzar a Estados Unidos. Sé lo necesario que es contar con un instrumento de esta naturaleza, dijo la asambleísta por Europa, Asia y Oceanía, Esther Cuesta, vicepresidenta de la Comisión de Soberanía y Relaciones Internacionales.
Se refería al Memorándum de Entendimiento que Ecuador firmó con México, en mayo de este año, para garantizar el retorno asistido, digno, ordenado y seguro de las personas. Este recibió el apoyo unánime en el Pleno.
Según la parlamentaria, solo en 2013 doce millones de migrantes, provenientes de varias naciones de Centro y Sudamérica, buscaron ingresar a Estados Unidos. De ellos, muchos son detenidos y dados de vuelta a su país de origen. “En ese momento, se quedan en situación de irregularidad e, incluso, de vulnerabilidad”, expresó, por su parte, Mauricio Zambrano, ponente del informe que preparó la Comisión de Relaciones Internacionales.
Tanto él como Cuesta recordaron el caso de una niña ecuatoriana que, tras 35 días de haber salido de Cañar, murió en México, por ahorcamiento. “Quién sabe lo que vivió”, dijo Cuesta. “Son varios casos de fallecimiento”, agregó Carlos Ortega, tras rememorar otros hechos, como el naufragio de una embarcación que cobró la vida de 98 personas y el asesinato en Tamaulipas de 72 migrantes, entre ellos ecuatorianos.
Otros, como Byron Suquilanda y Fernando Flores, hablaron de desaparecidos y retornados. “Cada tres días en México detienen a un ecuatoriano, mientras que cada año el promedio llega a 110”, acentuó Flores. Pero, lo que a todos les causó mayor preocupación es la vulnerabilidad a la que se exponen los niños y niñas.
Con el instrumento internacional se establecen mecanismos de cooperación que garanticen los derechos de las personas en movilidad humana. Y enfoca un especial interés a la infancia. Establece que cuando las autoridades detecten a niñas, niños y adolescentes migrantes no acompañados se brindará inmediatamente los primeros auxilios y alimentación, así como protección y seguridad necesarias para salvaguardar su integridad física y psicológica.
Las dos naciones se comprometen a mejorar los procesos de notificación consular, documentación migratoria y resolución de expedientes. Al mismo tiempo, impulsarán acciones que promuevan la migración regular, segura y ordenada.
En este último caso las partes se mantendrán recíprocamente informadas de los requisitos, tipos de documentos, procedimientos, categorías de viaje otorgadas a las personas extranjeras, así como de las modificaciones que se adopten. Se comprometen a no retener los pasaportes de los ciudadanos del otro país.
LILA/pv
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