María Teresa Villavicencio acabó hace poco de cumplir 81 años de edad. Ella tiene un problema en la columna vertebral que le impide caminar como lo hacía hace poco más de dos años. Debe someterse a una cirugía, pero por más intentos que hace, en el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) no la atienden. “Por favor, no nos dejen a la buena de Dios”, dice, mientras la voz se le corta una y otra vez.
María era parte de los representantes de las personas de la tercera edad que llegaron hasta la Comisión de Participación Ciudadana para pedir que una firma internacional fiscalice al IESS, pues aseguran que existe infinidad de indicios de corrupción.
Edison Lima, representante de Asociación de Personas de la Tercera Edad, dijo que están preocupados, pues existe un informe de la empresa contratada por el Consejo Directivo del IESS de mayo de 2015 que recomienda que para brindar atención a los menores de 18 años se tomen los fondos de pensiones, porque la diferencia en el número de atenciones es de 5 millones de personas más. “El IESS es la fuente de ahorros de los trabajadores y si quiebra o desaparece sería la debacle para el país”, aseguró.
Riesgo de quiebre
Las previsiones según los adultos mayores es que si no se pone una solución al problema, hasta 2019 o 2020, el Seguro Social podría quedar en quiebra. Por ello, piden se haga una resolución para que se exhorte al Gobierno y al IESS a buscar una salida. Además, insisten en la necesidad de realizar un estudio actuarial. “La situación es crítica, pues no se trabajó técnica ni profesionalmente en el Seguro Social. Son miles de millones de perjuicio”, dijo Lima.
Gustavo Cedeño fue director de Riesgos de Trabajo del IESS, en donde estuvo durante 30 años, por lo que conoce bien la problemática. “Del IESS dependen 8 millones de ecuatorianos y el momento en el que se acabe el Banco del Afiliado sería inevitable una catástrofe económica en el país”, insistió.
Lo que piden es que se les informe cuándo y cómo se pagará la deuda que tienen con el IESS, pues la deuda con el fondo de salud ascendería a 2 mil 900 millones, más 3 mil 300 millones del fondo de pensiones. Ellos hicieron hincapié en que se requiere, de urgencia, nombrar una administración que maneje al IESS de forma técnica.
Héctor Yépez, presidente de la comisión, les dijo que no está en manos de la mesa de trabajo presionar para que se hagan los pagos, pero sí, para que se cumplan sus derechos. Aseguró que canalizarán la información entregada para enviar los oficios correspondientes a las autoridades. Además, les mantendrán informados de los avances que registren en el tema.
MC/pv