Las muertes en las vías se pueden prevenir, dijeron representantes de distintas instituciones públicas, privadas, colectivos ciudadanos, asociaciones, organizaciones y legisladores, que estuvieron en la Comisión Ocasional de Seguridad Vial y propusieron que en las reformas a la Ley de Transporte se implementen cátedras de prevención en educación vial.
El asambleísta Patricio Donoso enfatizó, que sí se pueden prevenir las muertes en las vías. Ya no son accidentes de tránsito, sino siniestros, es decir, algo que se puede evitar, enfatizó.
En cambio, la legisladora Ana Belén Marín solicitó, que la comisión acuda a territorio a conocer qué opinan los representantes del transporte pesado, interprovincial, intercantonal, de taxis, y tricimotos. Mencionó que el Ministerio de Educación no ha asumido su responsabilidad de incluir en el pénsum de estudios la cátedra de educación vial.
De su parte, Vinicio Manzano, de las Escuelas Profesionales del Ecuador, pidió conformar mesas de trabajo para definir las nuevas reformas a la Ley de Tránsito. Si bien la comisión recibió aportes de la sociedad civil y de organizaciones y gremios de transportistas, hay que sentarse a trabajar con ellos en el borrador del informe. Ecuador pierde más de mil millones de dólares por los siniestros de tránsito, es necesario cambiar las estadísticas de muertes con educación vial, aseguró.
Además dijo que cada año se entregan 400 mil licencias, de las cuales más de 200 mil son no profesionales, muchas de ellas se entregan sin capacitación y producto de eso aumentan los accidentes de tránsito.
Mientras que Napoleón Cabrera, de la Confederación de Transporte Terrestre, advirtió que cuando se eliminó la obligatoriedad de los cursos de conducción para los no profesionales, incrementó el número de accidentes y muertes en las vías.
Para Rosa Cabrera, de la Fundación “Corazones Azules, es necesario asumir la responsabilidad social sobre el uso del celular mientras se conduce.
Guillermo Abad, de Justicia Vial, propuso que en las reformas a la Ley de Tránsito se consideren las recomendaciones de la Organización Mundial de Salud. El siniestro de tránsito per se, es el último eslabón de una cadena de inobservancias a la Ley y ello genera muchos problemas.
“No es normal que las personas mueran en las vías, independientemente cual sea la causa”, enfatizó Abad, al recordar que la Ley de Tránsito elaborada en Montecristi tomó en cuenta el 90% de las recomendaciones establecidas por la Organización Mundial de Salud para mitigar los accidentes de tránsito, pero quem, en las continuas reformas se han disminuidos esas recomendaciones.
JLVN/pv