Carlos Chávez, presidente de Asociación Nacional de Cultivadores de Palma Aceitera (Ancupa), expuso la problemática, que según explicó es inédita en el sector palmicultor. Son pequeños agricultores de Esmeraldas, Imbabura, Pichincha, Guayas y Los Ríos, los que ven amenazada su permanencia en la agricultura.
Según explicó Chávez, se trata de una una crisis severa en todo el sector agrícola del país, que genera la pérdida de rentabilidad debido que los precios internacionales y locales que en los últimos años bajaron de forma excesiva. Además, registran costos de productividad altos. “Atravesamos por situaciones complejas en la parte fitosanitaria y crediticia”, enfatizó.
Las cifras revelan la problemática que se vendría de no actuar de inmediato. Este sector ocupa el tercer lugar en área sembrada luego del cacao y maíz. Son 250 mil hectáreas. En la actualidad, en producción están luego del banano y caña de azúcar. La palma es el cuarto producto agrícola en generación de divisas y genera 100 mil empleos indirectos y 50 mil directos.
En cifras
Wilfredo Acosta, director ejecutivo de Ancupa, aseguró que el año pasado se produjeron 3 millones 200 mil toneladas de fruta fresca, 560 mil toneladas se transformaron en aceite. Desde el 2.000 se duplicó la producción nacional. A nivel mundo al Ecuador tiene 1 % de la producción de aceite. “A la fecha se perdieron 48 mil hectáreas y eso genera pérdida de empleo, beneficios y recursos. Registramos pérdidas acumuladas por cerca de 500 millones de dólares, 126 mil hectáreas de cultivos están en riesgo. Son 3 mil 500 palmicultores afectados y 26 mil empleos directos en peligro”, aseguró.
Ellos piden apoyo a un plan de acción entregado al Ministerio de Agricultura el año pasado, pues insisten en la necesidad de generar comercialización sostenible, redistribución equitativa en toda la cadena, fomentar nuevas siembras para evitar déficit de aceite, trabajar en planes de manejo fitosanitario y mejora productiva. Además de acceso a financiamiento, políticas claras de endeudamiento y crédito, facilidades para la certificación internacional y que se haga una declaratoria de emergencia del sector.
Héctor Yépez, presidente de la comisión, dijo que preocupa que estén en riesgo casi 80 mil plazas de trabajo y más cuando es en la frontera norte, que es en donde más se necesita de fuentes de trabajo en este momento. Anunció que trasladarán al Ministro de Agricultura los pedidos impulsarlos para desde la comisión.
MC/pv
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