Un saludo afectuoso. Mi reconocimiento para el trabajo que la madre ecuatoriana realiza día a día. Como mujeres tenemos muchos retos, sin hacer de menos a nuestros compañeros de vida. Pero el de madre es único y eso nos vuelve multifacéticas y nos convierte en factor multiplicador de esfuerzos.
No podíamos pasar por alto la oportunidad de enviar un abrazo a nuestras madres en su día, que ocurre a pocas semanas de haber asumido la Presidencia de la Asamblea Nacional. Estoy consciente que fue una transición accidentada, incómoda y para muchos penosa. Sin embargo, hay que hacerles frente a las circunstancias tal como se dan, con valentía, pues la vida está llena de retos, más aún cuando se es mujer y este es de los más grandes que me pone la vida.
En estos momentos el país atraviesa por una difícil situación y en el Parlamento se analizan temas delicados, pero no se puede dejar de lado la parte humana, que para mí es esencial. La relación laboral no puede quedar excluida únicamente a las horas de intenso trabajo, sino ir más allá, conocernos, identificarnos con las cosas que nos mueven, que son la esencia de nuestro sentir cotidiano. Ustedes desde sus puestos de trabajo y nosotros desde la Asamblea Nacional, construimos un mejor país.
Queremos identificarnos como mujeres, como madres, esposas, pero también tenemos un reto y un objetivo común, que es trabajar por el país, esa es una responsabilidad gigantesca. Debemos dejar en alto el desempeño de las mujeres y demostrar que los retos que se nos ponen adelante los podemos cumplir y saber que en equipo somos más fuertes. Un abrazo cariñoso para todas.
Feliz día a las madres de este maravilloso país