La Comisión de Biodiversidad recibió a los representantes del Colegio de Ingenieros Ambientales de Cotopaxi quienes presentaron observaciones al Código Orgánico del Ambiente, vigente desde abril del 2017. Este instrumento legal tiene por objeto garantizar el derecho de las personas a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, así como proteger los derechos de la naturaleza.
Para Margarita Tapia, de dicho colectivo, indicó que el código presenta varias falencias dentro de su redacción o no se describe de forma suficiente los artículos, por lo que quedan temas abiertos o, en otros casos, ambiguos. Además, indicó que falta vinculación con otras normas, dando paso a contradicciones y dificultando su cumplimiento.
De igual forma, aseveró que no existe una regulación que permita el cumplimiento de la norma y denunciaron que en los centros de cómputo de su provincia se realizan registros ambientales por cinco dólares. Por ello, pidió la inclusión o restructuración de los artículos necesarios en el Código para que sea claro y preciso y permita a los ingenieros ambientales el ejercicio de su profesión.
La presidenta de la Comisión, Johanna Cedeño manifestó que, al estar poco tiempo en vigencia la norma, se hace más difícil una evaluación sobre su aplicación, pero, reconoció que hay algunos aspectos que mejorar. Escucharán a otros sectores.
LILA/pv