En su trabajo fiscalizador, y dejando de lado las banderas políticas, en Portoviejo, los legisladores manabitas, pidieron cuentas a las autoridades estatales sobre la construcción de la Refinería de Manabí. Escucharon al ministro de Comercio Exterior, Pablo Campana, quien junto a Fernando Benalcázar, representante de Hidrocarburos, anunció que en 30 días estaría listo el decreto para la licitación de la Refinería de Manabí (RM), con miras a la adjudicación y posterior construcción de la obra. Los manabitas recibieron con optimismo la noticia.
Mediante el decreto se transferirá a la Subsecretaría de Hidrocarburos o al Viceministerio de Hidrocarburos la competencia de convocar a licitación el complejo petroquímico ubicado en El Aromo. Campana confirmó que existen tres consorcios interesados en participar en la licitación y posterior construcción de la RM. Están conformados por empresas de Asia, Europa y Norteamérica.
La inversión estimada se ubica entre 8.000 y 10.000 millones de dólares. En primera instancia, la refinería tendria una capacidad para procesar 300.000 barriles de petróleo, sostuvo Campana, y explicó que el crudo de los campos Ishpingo, Tambococha y Tiputini (ITT) será la materia prima para el complejo refinador. El petróleo sería transportado desde Esmeraldas, a través de un oleoducto que medirá entre 265 y 312 kilómetros de longitud.
Para Campana, cerrar la licitación y posterior adjudicación del proyecto es de mucha importancia para concretar las señales que el país ha expuesto al mundo en los últimos meses, en materia de seguridad a los potenciales inversionistas.
Por su lado, la asambleísta Karina Arteaga, coordinadora de bancada y quien propició la reunión, fue enfática en señalar que es necesario transparentar las cuentas en este proceso de licitacion, el mismo que aspira se concrete en este año.
Dijo que para los manabitas fue una grata noticia conocer que la construcción de la refinería sea una realidad, al aclarar que las firmas anunciadas para esta licitación son reconocidas a nivel mundial.
Destacó que la ciudadanía manabita está optimista y motivada en este objetivo común, que no solo beneficiaría a la provincia, sino al país entero, porque -según lo anunciado- una vez que se concrete la construcción de la refinería se generarán 22.000 plazas de trabajo directas y 2.000 plazas más para la fase de operación.
Para Guillermo Celi, asambleísta nacional, es necesario que las universidades manabitas se capaciten y tengan carreras relacionadas a la refinación petrolera. “Ojalá se dé, porque sería vital para la economía manabita y del país. Pero en caso negativo, puede crearse la Ciudad del Conocimiento”, mencionó.
“Estamos a espera de que la tramitología siga su curso y, en un mes, tener la señal más visible con el llamado a la licitación”, agregó.
La reunión se llevó a efecto en la Casa de la Asamblea de Portoviejo, ubicada en el Edificio La Previsora.
Participaron de la reunión los asambleístas Fernando Burbano, Carla Cadena, Carlos Vera, Teresa Benavides, Guillermo Celi, Karina Arteaga, Rafael Quijije, así como los legisladores alternos María Luisa Moreno, Pinusia Colamarco y Lenín Márquez.
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