Con una descripción de los problemas estructurales atendidos y las vulnerabilidades que existen por la falta de control del ordenamiento territorial, Fabian Neira, superintendente de Ordenamiento Territorial, pidió que no se elimine la Ley que rige esta materia, ni las entidades que crea la misma.
Esta observación la realizó en su comparecencia ante la Comisión de Gobiernos Autónomos, que preside Montgómery Sánchez, para expresar sus criterios respecto del proyecto de reforma integral al Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (Cootad).
La mesa lleva adelante un proceso de socialización de las reformas, una vez que el Consejo de Administración Legislativa calificó el proyecto y lo remitió a este órgano parlamentario. El cuerpo legal fue construido por los propios legisladores de la mesa, después de recibir planteamientos de autoridades, cámaras de la producción, academia, ciudadanía, tanto en la Asamblea como en territorio.
Uno de los objetivos es recoger en un solo cuerpo legal la normativa dispersa. Por ello, algunos postulados de la Ley de Ordenamiento Territorial pasarían al Código y otros se eliminan. Entre los mandatos que se excluyen está la eliminación de la Superintendencia, que preside temporalmente Neira.
Pero, el funcionario no está de acuerdo con el planteamiento. Desestimó que la Ley, supuestamente, interfiera en la autonomía de los gobiernos autónomos descentralizados (GAD). No existe violación ni a la autonomía administrativa, ni a la financiera, ni en la política, dijo.
Sostuvo que no obstaculiza la independencia administrativa de los GAD porque las sanciones no disponen la organización de recursos financieros y humanos, tampoco a la política, porque no se destituyen autoridades, ni impide la emisión de sus ordenanzas.
Para él, más bien, se debería reformar los plazos de cumplimiento de las disposiciones transitorias de la Ley, que hasta ahora no han sido posible cumplir.
LILA/pv