Viajaron toda la noche. Llegaron al Parlamento y un grupo de asambleístas los recibió para, juntos, brindar una rueda de prensa. Se trata de los trabajadores de la empresa Furukawa quienes demandan el pago de la liquidación con dinero en efectivo y se les entregue tierras de las haciendas 40 y 41 para poder cultivarlas y sobrevivir. Los legisladores, en cambio, comprometieron hacer seguimiento para que se les repare sus derechos, pues, dicen, vivieron una esclavitud moderna, por tanto, violación a sus derechos humanos.
Furukawa es una empresa japonesa que se dedica a la producción y comercialización de abacá (fibra) y cuenta con 32 haciendas. En febrero de este año fue clausurada, por supuestos incumplimientos laborales. Pero, el problema no solo es laboral, sino de violación de derechos humanos, de esclavitud moderna. Eso significa crímenes de lesa humanidad. Es un tema que debe escandalizarnos. Los trabajadores demandan dignidad, manifestó el asambleísta José Chalá, integrante de la Comisión de Derechos Colectivos.
La Asamblea estará vigilante de que no se vulnere sus derechos y que se establezcan los mecanismos de reparación, acotó, por su parte la parlamentaria Jeannine Cruz, recordó que existe un informe de la Defensoría del Pueblo que tiene que cumplirse.
En la Comisión de Derechos Colectivos, el titular de esta institución, Freddy Carrión sostuvo que Furukawa ha incurrido, por cerca de 50 años, en una permanente vulneración de derechos humanos y prácticas ilegales. Es claro que se simuló una relación laboral, a través del arrendamiento de fracciones de tierras, donde los trabajadores vivían y realizaban actividades en condiciones precarias, con sueldos de miseria, falta de servicios básicos, sin derecho a la salud, educación, vivienda óptima. Incluso se determinó trabajo infantil y que a algunos que nacieron en las plantaciones se les negó el derecho a la identidad, aseguró.
De acuerdo con el informe de la Defensoría, el Pleno de la Asamblea, el 16 de abril de 2019, reconoció que las familias que viven y trabajan en las haciendas Furukawa enfrentan situaciones de servidumbre; exhortó al Ministerio de Trabajo que investigue y sancione; y a la Fiscalía para que investigue las posibles conductas previstas en el Código Integral Penal, sobre trabajos forzados u otras formas de explotación laboral.
“Estaremos vigilantes de que la Comisión de Derechos Colectivos llame a la Fiscal, Diana Salazar, para ver en qué condiciones se encuentra la investigación”, aseguró Cruz. Convocaremos a todos quienes sean necesarios, enfatizó, en cambio, Carlos Viteri, integrante de esa mesa parlamentaria, para quien estos hechos son un escándalo ético y moral.
Justicia pidió José Rosero, uno de los trabajadores, quien denunció que la empresa está dividiendo a los trabajadores, ofreciéndoles dinero a algunos. Además, dijo que requieren de urgencia las tierras, pues desde la clausura de Furukawa no tienen trabajo y la gente está desesperada. “Nos merecemos tener una opinión”, agregó Decita Guerrero, también empleada de la hacienda.
LILA/ea