Norman Wray, presidente del Consejo de Gobierno de Galápagos; Eduardo Espinosa, del Parque Nacional Galápagos y Marilyn Cruz, directora de la Agencia de Bioseguridad, acudieron a la Comisión de Biodiversidad de la Asamblea Nacional, con el fin de exponer sus criterios en torno a las reformas a la Ley Especial de Galápagos.
Las autoridades coincidieron en la necesidad de actualizar la norma legal que ya tiene más de 20 años de vigencia y que se amplíe la socialización en territorio, de modo que la ciudadanía pueda participar activamente y presentar las propuestas para garantizar la conservación de las islas.
Norman Wray destacó el tratamiento de las reformas en la Comisión de Biodiversidad. Sugirió abrir un espacio de diálogo con la población para profundizar la discusión y recoger lo que piensa la ciudadanía.
Invertir en la gente es invertir en la conservación del patrimonio natural de Galápagos, que tiene varias amenazas, como las especies invasoras, afirmó el funcionario.
Igualmente, planteó analizar la conveniencia de ampliar a 25 años los cupos de operación o discriminar el aporte del turismo navegable local, así como revisar las cifras que reflejan la realidad de Galápagos para garantizar sostenibilidad.
A criterio de Wray es hora de propiciar un gran acuerdo nacional ambiental y económico por Galápagos. Eficiencia y control de precios en los insumos que llegan a las islas, fue otra de sus propuestas, al recomendar articular el debate de las reformas a la Ley Galápagos con el plan de desarrollo de la región.
De su lado, Marilyn Cruz, directora de la Agencia de Bioseguridad, hizo un llamado a trabajar por la conservación de las especies. La reserva marina, especial y única, tiene un impacto por el tráfico marino, advirtió.
Puso como ejemplo a los pingüinos enanos que son los segundos más pequeños a nivel mundial, mientras que la iguana rosada es única en el mundo, tema que se debe considerar en las reformas a la ley.
También informó que los barcos, aviones y avionetas, que se movilizan a las islas pasan por un exhaustivo proceso de inspección a través de mecanismos y normativas pertinentes. Realizamos 25 mil inspecciones a medios de transporte en cada año y un millón de inspecciones a los equipajes, añadió.
La funcionaria respaldó el proyecto de reformas a la Ley Galápagos, misma que, a su criterio, debe ser socializada en territorio para lograr el desarrollo en equilibrio y garantizar el ecosistema, que constituye un paraíso del Ecuador.
Eduardo Espinosa, en representación del Parque Nacional Galápagos expresó que esta ley necesita ser actualizada, pues tiene más de 20 años de vigencia. Por ello, apoyó el trabajo que en este ámbito realiza la Comisión de Biodiversidad.
Reconoció el trabajo que realizan diversas instituciones nacionales e internacionales para la conservación de la región, que es uno de los sitios mejor conservados del mundo, gracias a la Ley Especial de Galápagos, misma que debe ser fortalecida.
Por último, explicó que el 22 % de especies marinas son endémicas de la Región y que continúan descubriendo nuevas, lo que resulta atractivo no solo para el turismo, sino para la investigación, asunto que se debe considerar en el proyecto de reformas.
PV/cz
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