El Grupo Parlamentario por el Bienestar Animal, presidido por Washington Paredes Torres, se reunió este martes 5 de mayo, para analizar la responsabilidad compartida del cuidado y rehabilitación de fauna silvestre rescatada en Ecuador; y, la problemática de medios de conservación ex-situ como zoológicos y centros de rescate bajo la situación de emergencia sanitaria.
Para este efecto, en su sesión telemática, recibió los criterios de los directivos y representantes de la Asociación Ecuatoriana de Zoológicos y Acuarios (AEZA), Parque Amaru, Fundación Zoológica; y, Vivarium. Luego de escuchar las diferentes exposiciones, resolvió llamar al ministro del Ambiente para que informe el trabajo cumplido, en esta coyuntura de emergencia, frente al cuidado de la fauna silvestre.
Desde Cuenca, Ernesto Arbelaez, presidente AEZA y director del Parque Amaru, explicó la situación de la fauna silvestre. Aseguró que son cientos de miles de animales que están en centros de rescate, refugiados y albergados; y, en toda esta crisis, se han quedado sin capacidad de autogestión. Son alrededor de 60 centros, en todo el país, que se dedican al cuidado de animales.
Sostuvo que el centro que dirige ha acogido 1300 animales silvestres, a lo largo de una década, que son patrimonio del Estado y que frente a la crisis que vive el país, hay una necesidad de corresponsabilidad, de la que debe pronunciarse el gobierno a través de la autoridad ambiental. Pidió que la Asamblea sea vocera para analizar una capacidad de gestión que permita poder acceder a recursos y cooperación para poder cofinanciar procesos que están en riesgo. Se necesita la garantía del Estado al cuidado, apostilló.
Arbelaez explicó que existen animales con una segunda oportunidad de vida y que se encuentran en los zoológicos y centros de rescate, varios de ellos, logran retornar a la naturaleza, pero hay otros que no pueden ser reinsertados. Anotó como ejemplo, en esta época de crisis, el rescate de un cóndor andino que apareció herido a unos cuántos kilómetros de Pichincha y que se encuentra en el zoológico de Quito.
De su lado, Martín Bustamante, director de la Fundación Zoológica de Guayabamba subrayó que es indispensable realizar una mesa de diálogo en donde esté presente la autoridad ambiental, como el cuidador de la vida silvestre. Dijo que en este diálogo entre Estado y sociedad civil, se debe considerar aspectos como la valoración financiera; argumentos técnicos; responsable del cuidado; y, la reparación de los derechos de los animales. “Es necesaria la coordinación interinstitucional para construir mejor situación para los animales” afirmó.
En tanto, María Elena Barragán, directora de Vivarium en Quito y miembro de AEZA, explicó que su institución trabaja hace 30 años en beneficio de la fauna de reptiles y anfibios y ofreció capacidad de respuestas por parte de técnicos formadores en fauna silvestre, mismos que están respondiendo en la atención de animales, cualquiera sea su estado y recibirlos por un período no menor a un año, en la que tienen que hacer una inversión grande para poderlos rehabilitar.
Dijo que es una realidad y una urgencia tener la mesa de diálogo y dejar establecido el trabajo que viene después del rescate de un animal porque la autoridad debe compartir cierta responsabilidad.
Desde la sociedad civil, de Protección Animal Ecuador, Cristina Alarcón, dijo que los representantes de las organizaciones han asumido responsabilidades que son del Estado, como es el cuidado y sin contar con recursos.
El legislador Washington Paredes dijo que es muy preocupante lo que está sucediendo en los centros de refugio de rescate animal y en los zoológicos, que antes subsistían por la ayuda humanitaria, que donaban comida y que en la actualidad lo han dejado de hacer.
Por ello, es necesaria la mesa de diálogo en la que también participen los responsables de preservar la vida animal. Paredes recalcó que el Grupo de Bienestar Animal no está solo, está respaldado por la Cooperación Interinstitucional para los Grupos Interparlamentarios.
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