Potenciar y revalorizar la gestión de las instituciones especializadas en artes, es el criterio que primó en el taller: Educación en Artes, Artesanal y Comunitario, que activó la legisladora Amapola Naranjo, vocal de la Comisión de Educación, en el contexto del análisis de las reformas a la LOEI.
En primer lugar intervino Paulina Cadena, del Ministerio de Educación, quien manifestó que hay interés por mejorar la formación de los bachilleratos técnicos artísticos, al igual que la acción de los colegios de arte, para cuyo efecto se realizó procesos de desarrollo de capacidades y formación de docentes, en articulación con el Ministerio de Cultura, que benefició a 200 maestros, contando incluso con el apoyo de las orquestas sinfónicas de Cuenca y Loja. Esto para mejorar la oferta, en razón de las consecuencias de pandemia, sostuvo.
También vamos a definir jornadas de capacitación con la Universidad de las Artes, para especializar y actualizar conocimientos, dijo, al reconocer que urge, dentro de una planificación, establecer hacia dónde va el tema de artes, cultura y patrimonio del país.
Nuevos retos
Anita Bastidas, rectora del Colegio de Artes Frederick Ashton, consideró que la actual coyuntura del coronavirus plantea nuevos retos en los métodos de enseñanza y las artes escénicas no escapan a esta realidad. Debemos prepararnos para responder desde nuevos formatos, estrategias metodológicas y un diseño de programas para alcanzar la calidad en la enseñanza de las artes del movimiento, añadió.
Lucía Figueroa, del Colegio de Artes Salvador Bustamente de Loja, insistió en eliminar la posibilidad de dar simplemente una prueba de sufiencia para ingresar al nivel tecnológico, pues si habla de la educación secuencial el único requisito debería ser un título de un colegio de artes, de bachillerato complementario, ya que de lo contrario se coarta la calidad educativa y el sentido de estas entidades.
Importancia de la cultura
La cultura y el arte son determinantes en la sociedad, según Fabián Terán, presidente de la Unión de Educadores Municipales de Quito. Indicó que este grupo imparte enseñanza a 22 mil estudiantes de la capital, en 20 unidades, contando con 1150 maestros. Llamó a sumar esfuerzos para descubrir talentos y acompañar su carrera luego que salen de estos centros.
Programas
Para Francisco Fierro, exrector del Conservatorio de Quito, se deben unificar los programas de estudio de todos los bachilleratos musicales, acorde con los esquemas que manejan en la capital, Loja y Cuenca, donde reciben asignaturas musicales, que dan una mejor formación, excluyendo materias del bachillerato general, que tanto daño hacen a la formación profesional especializada, tomando en cuenta las experiencias de países como Rusia, Francia, Alemania.
Fernando Condo, rector de la Unidad Anda Aguirre de Riobamba, sugirió que se mantenga el actual sistema de inscripción de alumnos, que abre espacio a una nivelación, análisis de la prueba y las calificaciones que traen, a fin de verificar habilidades y afición al arte musical.
Unificar enseñanza de artes
Finalmente, la asambleísta Amapola Naranjo anunció que está en pie la consideración de que se retome el nombre de conservatorios, a fin de evitar confusiones con los colegios, los cuales en la mayoría de países contemplan el arte dramático, teatro, danza y música. También es clave unificar la enseñanza de las artes, incluyendo a los respectivos colegios, en igualdad de oportunidades para el bachillerato, resaltó.
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