La Comisión de Soberanía y Relaciones Internacionales recibió al viceministro de Acuacultura y Pesca, Andrés Arens, con quien trató sobre la flota pesquera china que, en los últimos meses, ha permanecido cercana a la Zona Económica Exclusiva de las Islas Galápagos.
El funcionario señaló que la presencia de esta flota no es novedad, lo que sí llama la atención, dijo, es el número de embarcaciones y los riesgos que puede representar para el país, la actividad pesquera y los recursos hidrobiológicos.
Señaló que esto no solo se trata de un problema de conservación, o únicamente de las Islas Galápagos, es una situación de derecho pesquero internacional, advirtió. “Es una actividad pesquera realizada en alta mar, en aguas internacionales en las zonas donde la Convemar y el Acuerdo de Nueva York rigen y donde la gobernanza de los océanos ya está dispuesta por la normativa correspondiente y son esas normas donde Ecuador debe acudir para defender sus derechos”.
Resaltó que si bien existe libertad de pesca en aguas internacionales esta libertad no puede ser sin límites en estas zonas, por tal motivo, indicó que como autoridades pesqueras han acudido y consultado a la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS) sobre la legalidad de las operaciones de estas embarcaciones, las características y detalles de la actividad que realizan, por ejemplo, qué artes de pesca utilizan y qué recursos tienen autorizado capturar.
El viceministro informó, además, que el año pasado, el Gobierno en colaboración con el Legislativo ratificó el Acuerdo de Medidas Estado Rector del Puerto, este instrumento busca mitigar, eliminar y desalentar la pesca ilegal no declarada y no reglamentada, expresó. Así también, ratificó que ninguna de las embarcaciones chinas ha ingresado a la Zona Económica Exclusiva.
Solución al problema
El viceministro Arens indicó que al ser un problema de derecho pesquero internacional la única solución que existe es la presentación de propuestas ante las Organizaciones Regionales de Ordenación Pesquera, en ese marco, el planteamiento de Ecuador será la prohibición de transbordo, la posibilidad de poner una veda espacial y temporal, la obligación de mantener observadores virtuales y abordo para conocer qué recursos son los que se capturan y qué artes de pesca se utilizan.
Estas medidas de control serán expuestas en enero de 2021, durante la reunión de la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS).
Cámara de Pesquería
A la Comisión también acudió Bruno Leone, presidente de la Cámara Nacional de Pesquería, quien dio una visión del sector pesquero ecuatoriano e indicó que este sector le entrega al Ecuador 1600 millones de dólares por exportaciones.
Sobre el control de la flota asiática sostuvo que el problema no se solucionará con la ampliación de la Reserva Marina de Galápagos, la creación de un corredor marino, entregar el control de la soberanía a una ONG o salir de la Convemar, para Leone la solución está en fortalecer la institucionalidad del sector pesquero, prohibir los trasbordos, así como los barcos suministradores, y la implementación de una política pública para desarrollar la pesquería de calamar gigante.
La Comisión continuará con el análisis de esta problemática y posteriormente elaborará un informe que será conocido por el Pleno de la Asamblea Nacional.
SV/cz
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