Dando respuesta a la resolución del Pleno de la Asamblea Nacional del 13 de agosto de 2020, para garantizar, controlar y verificar el cumplimiento en la entrega de los medicamentos necesarios para el tratamiento de enfermedades catastróficas y raras o huérfanas, este lunes 7 de septiembre, la Comisión del Derecho a la Salud, presidida por el asambleísta William Garzón, recibió las primeras visiones sobre la problemática.
El Legislativo no ha visto mejora en la dotación de medicamentos a las personas que padecen este tipo de enfermedades, la que se ha agudizado con la actual crisis sanitaria, perjudicando aún más a quienes la requieren. La postura de la Comisión ha sido la prevención y la continuidad de la atención primando en toda circunstancia la calidad del producto y no el precio, para garantizar la salud a los ecuatorianos, sostuvo el legislador William Garzón.
Provisión oportuna y de calidad
De la Fundación Jóvenes Contra el Cáncer, Gustavo Dávila, enfatizó en la falta de atención médica y entrega oportuna de medicamentos durante la pandemia para pacientes oncológicos y demandó de provisión a tiempo y de calidad. Explicó que los pacientes no estaban preparados para enfrentar los tratamientos a través de la teleconsulta algunos no tienen celular, otros no cuentan con planes de datos para acceder a una videoconferencia. Aseguró que no hay protocolos para estas emergencias e hizo un llamado a trabajar en prevención, educación y continuidad de los tratamientos a los pacientes oncológico.
Adquisición diferenciada
De la misma manera Enrique Terán de la Alianza Nacional por la Salud (ANS) dijo que hay ciertos procesos que desafortunamente han caido en la hegemonía y uno de ellos es la adquisición de medicamentos. “No todos los pacientes, en una emergencia, pueden ser tratados con los mismos protocolos y procedimientos”, afirmó y planteó la adquisición diferenciada de los medicamentos y comisiones técnicas específicas que puedan evaluar la calidad de los productos. Manifestó que no contar con inventarios suficientes expone a un doble gasto para el país.
Cifras reales de pacientes oncológicos
De su lado, Gabriel Orihuela, de “Pacientes Ecuador”, fundación de Ayuda y Defensa de los Derechos de la Salud resaltó la importancia de diferenciar los requerimientos de medicaciones entre las distintas patologías. Dijo que lo primero que se debe hacer es contar con número cierto para pronosticar la necesidad de medicamentos que los pacientes puedan tener.
Aseguró que hoy en día no se sabe con exactitud cada uno de los pacientes con enfermedades raras hay en el país, mucho menos, se puede pronosticar las necesidades de medicamentos.
Diego Jimbo, de la Red Nacional Acuerdo Contra el Cáncer, manifestó que no están peleando por medicamentos de marca, pero sí de calidad y sobre todo que lleguen oportunamente y que sean comprados por técnicos con criterio de efectividad y seguridad, brindando así calidad de vida, en donde no prime el criterio económico.
“Hay que tomar decisiones técnicas y para ello se necesita un sistema descentralizado” precisó el galeno al reiterar que se debe utilizar la tecnología de manera correcta para llegar a los pacientes de manera oportuna.
“Hay drama y desesperación de los pacientes que no pueden acceder a todos sus medicamentos (…) se enfrentan a un sistema lento, ineficiente e indolente”, manifestó tras recordar un caso de Portoviejo, por lo que detalló la complejidad para autorizar nuevos medicamentos.
Considera que para ayudar a cambiar la historia y el trato para enfermedades catastróficas, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Inec), en el próximo censo de población debe incluir tres preguntas: si en el hogar existe personas con enfermedades catastróficas, qué enfermedades padece el familiar; y, qué miembro de la familia es el afectado.
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